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¿Las jubilaciones le ganan a la inflación?

El gobierno a través del Anses anunció que se aumentarán las jubilaciones en septiembre un 12,39% siguiendo los lineamientos establecidos en la Lay de Movilidad N° 27.609. Mucho dice ese informe de ANSES en tiempos de campaña. Pero básicamente dice dos cosas: 1) Macri hubiera ajustado más y 2) le ganamos a la inflación. Lo primero es inverificable aunque verosímil. Lo que sí le quedó claro al establishment, a ambos lados de la grieta, fue lo peligroso de traspasar ciertos delicados límites en el ajuste. Había que evitar jornadas de protesta y lucha como las de 2017 que desbordaron a las tímidas oposiciones del kirchnerismo y de la izquierda ambas demonizadoras de la «violencia».

Pero eso no quiere decir que la 2da afirmación sea cierta. La población que depende de las jubilaciones mínimas y de los programas asistenciales son aquellos sectores más vulnerables los que estan por debajo del nivel de pobreza y de indigencia. Ajustar a esos sectores significa casi una sentencia de exclusión y muerte, más en pandemia.

El comunicado afirma que «el aumento del 12,3% permitirá que, considerando los primeros 9 meses de 2021, la totalidad de las prestaciones estén por encima de la inflación proyectada para el período.» Pero esto no es así: la proyección del Banco Central aludida iguala a duras penas el aumento anunciado.

TELAM informa que los haberes acumularán una suba de 36,2% en lo que va de 2021 y que la proyección del BCRA para los 3 primeros trimestres de 2021 sería de 34,4 %. Pero si vamos al informe en la página 6 (ver aquí) puede deducirse que la inflación acumulada sería de 36,27 %. La recomposición de los haberes jubilatorios a lo sumo igualarían la inflación en septiembre, si las proyecciones inflacionarias son correctas que como toda proyección puede fallar. Por poner un ejemplo la inflación de septiembre proyectada en junio debió ser reconsiderada y aumentada en julio. Las proyecciones del BCRA tienden a proyectar menos de lo que luego se verifica en la realidad.

En el mejor de los casos se alcanzaría el retraso que han venido sufriendo les jubilades desde principio de año hasta agosto. Es decir que han debido sufrir 8 meses de pauperización y ajuste descomunal, de atraso inflacionario, para llegar a tener que festejar que septiembre sería, en el mejor de los casos, un mes que se acercaría al de diciembre de 2020.

Además el comunicado de ANSES afirma que la jubilación mínima tuvo un aumento del 84,26 % en el período dic 2019 / sept 2021, y la Asignación Universal por Hijo un 84,38% y que esto significaría una recuperación a valores históricos. Sin embargo esto tampoco es cierto.

Tomando el período de dic 2019 a sept 2021 la inflación acumulada tomando los números del INDEC es de 85,46% por lo que a pesar de la recomposición de septiembre anunciada la pérdida del poder adquisitivo de la AUH y de la jubilación mínima es de 1,2 %.

Estos son números al alcance de todxs, solo hay que ir a buscarlos con calculadora en mano. (ver IPC INDEC)

En resumen, en septiembre la población más vulnerable la que está bajo los umbrales de pobreza e indigencia, que ya para dic de 2019 estaba en una situación alarmante, hoy están peor, aun peor, de lo que estaban luego del tendal que dejó el macrismo. Luego del brutal ajuste de la derecha, el progresismo profundiza el ajuste. Con un aditamento: en 2017 las bases podían desbordar a las burocracias del kirchnerismo y de la tibia izquierda, hoy parecen estar blindadas. Lo más confrontativo en estos tiempos para poner freno a tanto ajuste desalmado es una procesión a San Cayetano.


(1) Resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

(2) Informes mensuales de Índice de Precios al Consumidor – INDEC.