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FORMULAR LAS PREGUNTAS QUE DESNUDAN LA TRAMA DE COMPLICIDADES –

La tecnología no puede detenerse. La vida de un operario es un pieza dura, prescindible, reemplazable, descartable. Diego Soraire murió en su lugar de trabajo cuando el INTA Castelar debía cumplir con el convenio – contratado que mantiene con la empresa Biogénesis Bagó S.A. Puntualmente el procesamiento de vacas «utilizadas para una experiencia de potencia de vacuna contra el virus de la fiebre aftosa cepa A200I».  El total de animales a procesar era de  32. La empresa realizó pagos que dependen de los días y la cantidad de usos del digestor, más un pago por los costos de desinfección. En ese contexto se produce la explosión del digestor en el box 4 el sábado 3 de septiembre de 2016. El reloj marcaba las 9 horas. El accidente hirió a dos operarios. Diego Soraire sufrió quemaduras en un 70 por ciento de su cuerpo. Falleció el día 9 de septiembre. INTA realizó la denuncia policial esa misma jornada, mientras que la Superintendencia del Riesgo del Trabajo (SRT) inspeccionó el lugar el 14 de septiembre.

Se van a cumplir dos meses de una muerte evitable. La persistencia de establecer verdad, justicia y castigo a los responsables, abrió un sendero de tránsito pesado aunque seguro. Esas preguntas iniciales tienen ahora una mejor formulación de acuerdo a normas, artículos, reglamentos, convenios y leyes:

1- ¿Había en INTA Castelar un desarrollo e implementación de procedimientos de trabajo seguro y programa de prevención de riesgos?

2- ¿Existe un programa de capacitación anual que contempla riesgos generales y específicos acorde a las actividades que se desempeñan en el establecimiento?

3- ¿Se entregaron elementos de protección personal (EPP) necesarios y adecuados a los riesgos posibles?

4- ¿Es accesible conocer el registro de constancia de capacitación sobre el correcto uso de los Elementos de Protección Personal?

5- ¿Era visible o existente la cartelería que indica el uso obligatorio de los elementos de Protección Personal?

6- ¿Puede el INTA mostrar la habilitación, registro de mantenimiento, controles e inspecciones periódicas de calderas y aparatos sometidos a presión?

7- ¿Ninguna autoridad u organismo realizó un trabajo de Verificación de Cálculo del digestor utilizado en el Box 4 y aconsejó, tras ese relevamiento, que el aparato debía ser reemplazado por tener más de 30 años de existencia?

8- ¿Cómo es posible que se opere a tan elevada temperatura una máquina que no está automatizada y que ya contaba con una antecedente fatal (antes de Soraire) como fue la muerte de un trabajador de apellido Huerta?

9- ¿Puede demostrar INTA Castelar o Biogénesis Bagó que el digestor contaba con un manómetro habilitado o un controlador de temperatura?

10 – ¿Será cierto y demostrable que la manera de quitar presión a la máquina (digestor) partía de una orden de aflojar en forma cruzada un par de bulones?

11- ¿Qué calidad tenía la soda cáustica que se utilizó para el tratamiento de investigación acordado entre INTA y Biogénesis Bagó?

12- ¿Quién impartió la directiva de «limpiar el lugar del hecho» el mismo día en que Diego recibió quemaduras mortales, esto es, antes que se realice el peritaje? 

13-Todo parece indicar que el convenio entre INTA y Biogénesis Bagó tuvo inicio a mediados de agosto. Vale un interrogante central en la búsqueda de los responsables de la muerte de Diego Soraire, ¿el BOX 4 tenía todas las garantías de seguridad biológica para el tratamiento de los restos de animales contaminados con el virus de aftosa? ¿Estaban capacitados los operarios que recibieron la orden de desajustar unos bulones y así quitar presión al digestor?

Los protocolos marcan que para la tarea de digestión de los cadáveres bovinos eutanasiados se debe ingresar con «traje adecuado dejando la ropa de calle y efectos personales en los vestuarios externos; obligatoriedad de ducha descontaminante al egreso; el digestor sólo puede ser operado por personal capacitado».

INTA y su Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas; SENASA y Biogénesis Bagó, están en la cima de las cadenas de responsabilidades. Hay nombres y apellidos que deberán dar explicaciones ante la familia de Diego, también a los trabajadores /as y tal vez en la justicia.

El próximo 9 de noviembre y a dos meses de la muerte de Diego Soraire nacerá otra marcha desde INTA Castelar. No más muertes evitables. Juicio y castigo a los responsables.