Desalambrar

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Los centros comunitarios suelen ser lugares de contención a necesidades tanto pedagógicas como alimentarias, entre otras. Patricia Palacio es educadora del Centro Comunitario “Rodolfo Coronel” ubicado en el Barrio Sancho, perteneciente a Cuartel V. Uno de los tantos que forman parte de Red El Encuentro. El mismo cuenta con un jardín comunitario, donde trabaja con ‘escolares’, es decir, chicos y chicas que se encuentran en la primaria y asisten a los talleres de apoyo escolar. El nombre que lleva este centro rinde homenaje al fallecido Rodolfo Coronel más bien conocido como “Fito”, quien realizaba una labor social en este barrio ayudando a los vecinos.
Pero uno se pregunta ¿cuál es el rol hoy en día de un educador popular?

Patricia responde a esto y explica la organización y transformación a través de la pedagogía de Paulo Freire.

«Para nosotras las personas educadoras populares que hoy somos, que nos convertimos a través de participar en los espacios comunitarios, es una continua transformación. Porque nos acercamos a un centro comunitario por distintas necesidades ya sea afectivas o necesidades alimenticias, pedagógicas o de contención de organizar el barrio y a través del trabajo comunitario fuimos aprendiendo nuevas maneras, nuevas formas de organización. Para nosotras la pedagogía es algo vivo que se viene transformando y que requiere todo el tiempo de creatividad como dice Paulo Freire. Y fue un descubrimiento porque muchas personas que trabajamos en los centros comunitarios transitamos la educación formal y hemos aprendido y reproducido esa educación formal y cuando nos acercamos al centro comunitario, empezamos a ver que existe otra forma de organización que tiene que ver con la educación popular, nos vamos transformando en continuo aprendizaje. Nosotres desde el lugar de educadores populares o también en el lugar de aprendizaje total, también somos educadores y educandos al mismo tiempo como dice Freire».

Cuando hablamos de virtualidad en estos tiempos, esa herramienta debe tener por supuesto una utilidad. Ahora hay algo que es irremplazable, es el contacto, la sociabilidad, el vínculo, las miradas, eso es irremplazable…

Si, es irremplazable, pero nos tenemos que ir adaptando a las nuevas realidades. Y ésta es una nueva realidad inesperada, totalmente inesperada. Y de eso se trata, de cómo a través de poder adaptarse, adaptarse no acomodarse, sino adaptarse físicamente y transformarse. Vamos tratando de construir esto que se necesita ahora en este momento que son formas virtuales de transmitir conocimiento. Y cómo poner esa posibilidad de las nuevas tecnologías al alcance de los sectores populares.

Ahí llegamos al punto de ‘conectividad’ como si fuese algo mágico. Hay barrios que no la tienen…

Hay barrios que no la tienen, hay familias que no la tienen que no pudieron acceder. Pero hay formas de plantearnos o pararnos desde la esperanza, o sea siempre la educación popular tiene que ser una educación critica a las injusticias, a las desigualdades sociales a este sistema capitalista que nos propone esto, que, para algunos, para muy pocos hay un montón y para la gran mayoría hay muy poco. Entonces esta es una oportunidad que tenemos para volver a ver que existen esas desigualdades, está bueno siendo muy optimista poder revisar que esta situación de contexto solamente pone de manifiesto todas las desigualdades que ya estaban, ya existían. Ya existía la no posibilidad de muchas familias de no conectarse, ya existía previamente a esta pandemia. Ahora lo que sucedió en esto es que se pone de manifiesto más claramente, entonces ahora lo que tenemos que hacer es organizarnos para resolver que eso que hoy demuestra una desigualdad total se tiene que transformar, para eso sí necesitamos presencia de un Estado que piense en eso, cómo distribuir de mejor manera la cosa para que nos llegue a todos, que todos podamos comer de la torta porque sino es imposible estar en un cumpleaños y no comer de la torta. De eso se trata estas desigualdades que hoy están expresadas en la conectividad, en la poca posibilidad. Hay familias que son analfabetas y vos le estás proponiendo por ejemplo que acompañe en el proceso pedagógico en su casa, bueno, esa persona analfabeta ya estaba antes de la pandemia«.

AUDIO 1 PATRICIA

Las desigualdades y las oportunidades. Algunos /as pueden descubrirlas en esta crisis, del mismo modo se conoce o se desconoce la educación popular

Estamos aprendiendo un montón de este proceso, porque también ya existíamos antes no es que nos pusimos a realizarlo ahora. Nuestro centro comunitario ya lleva 25 años de trabajo, en esos 25 años hemos transitado por experiencias malísimas que tuvimos o de reproducir las formas que conocíamos, la mayoría de las personas que estamos en los centros comunitarios hemos transitado por la escuela formal, la escuela formal y bancaria que plantea Paulo Freire, donde existe un alumno que, solamente es al que hay que depositarle cosas y que el educador o el docente es el encargado de hacer eso. Y el alumno no tiene posibilidad de participar, de organizarse, no tiene la posibilidad de criticar y todo eso al principio de la iniciación en nuestro proceso educativo fue repetir ese modelo, el mismo modelo que nos dejó afuera a nosotras y a nosotros en los espacios comunitarios, que te expulsa, que te hace sentir que vos no tenés voz, que vos no tenés posibilidad de transformar y que promueve estereotipos. Entonces todo eso lo hicimos en este proceso y por suerte lo desandamos, lo desaprendimos y lo estamos transformando cotidianamente porque es un proceso que lleva mucho tiempo, de eso se trata la educación popular que pretendemos hacer, no solamente en el centro al que yo pertenezco sino en todos los centros comunitarios de la red. Y muchos centros sufren y por esta situación sufren avances y retrocesos en el camino. Muchos de los espacios comunitarios hoy se están dedicando exclusivamente a la parte de alimentos y otros a priorizar lo pedagógico. Lo pedagógico entendido por actividades de talleres, de acompañamiento escolar, apoyo escolar, propuestas pedagógicas educativas-recreativas. Esto fue un avance importante para pensar que los espacios comunitarios no son solamente comedores, no son solamente para solucionar el tema alimenticio, sino que son espacios de encuentro y de propuestas pedagógicas. Ahora, en épocas de crisis muchos también se han encontrado en salir a resolver lo más urgente que era la comida y eso para mí es un retroceso en muchos que requiere repensarse porque no estamos solamente para la comida, por supuesto que es importante que las infancias coman, pero también hay que alimentar el espíritu, hay que alimentar esa creatividad en las infancias, esa posibilidad de recreación, esa posibilidad de encuentro que hoy en esta pandemia nos están planteando todo el tiempo el distanciamiento social cuando en realidad lo comunitario pone lo común adelante y no se prioriza solamente lo individual, sino que somos un montón de fueguitos, como dice Galeano, que estamos en nuestros territorios y que nos encendemos. ¿Cómo volver a repensar toda esa forma de organización comunitaria donde se promueva la solidaridad, el contacto, la mirada, el abrazo, el estar presente no distanciados? Todo eso es lo que hay que repensarse.

AUDIO 2 PATRICIA

La construcción popular debe tener alimento en la mirada crítica, sin ese insumo entiendo que la resistencia se vuelve un fetiche

Para eso estamos los centros comunitarios, para ir resistiendo en cada territorio posible, ir organizándonos y proponiendo cosas desde los barrios más humildes, desde lugares donde más se necesita la transformación porque donde hay una necesidad hay un derecho. Nosotras en los barrios, las personas que estamos en los centros comunitarios vivimos y vemos un montón de necesidades y nos hacen movernos, nos hacen organizarnos, nos hacen indignarnos y también proponer, proponer nuevas maneras. Yo creo que esa es la siguiente tarea, hoy estamos en la línea de batalla, en la primera línea de batalla porque estamos en contacto con la gente todo el tiempo que viene a retirar la comida, que viene a retirar las actividades pedagógicas, no perdemos nunca el contacto. Desde que arrancó la pandemia nuestros centros comunitarios están abiertos, no hemos cerrado. Porque nosotros consideramos que tenemos que estar ahí, necesitamos que también se nos reconozca este labora que realizamos, que no es por amor al arte, que no es por caridad, es porque queremos transformar el mundo que vivimos porque este mundo como está planteado, está en crisis, entonces necesitamos un mundo vivible, posible, querible, amable para toda la comunidad y para las personas más humildes, sobre todo. La propuesta es seguir organizándonos para poder cumplir con ese sueño que tenemos, un sueño donde mundo posible, vivible, habitable, donde las personas más humildes tengamos la posibilidad de organizarnos y tener derechos y que se nos cumplan esos derechos. Es toda una tarea inmensa, pero yo creo que estamos en condiciones de empezar a pensar políticas públicas que acompañen estas transformaciones desde los barrios.

AUDIO 3 PATRICIA

Si el centro lleva 25 años de existencia, trabajo y resistencia, hacer y proponer, Patricia no olvida lo que era Cuartel V: «Tenemos dos décadas y media en Cuartel V. Pero previamente ya había organización barrial, nosotras acá en lo que es el Barrio Sancho donde está ubicado el centro comunitario hay una lucha histórica. El barrio se conformó en plena dictadura militar, donde sacaron a un montón de vecinos y vecinas de las villas de Capital y los trajeron y los depositaron porque esa fue la forma, los depositaron acá en esta zona. Entonces las primeras familias vienen de esa experiencia y ¿qué tenían que hacer? ¿Quedarse a la espera de que alguien le resuelva las cosas? La gente se organizó, se organizó para tener la luz, se organizó para tener la escuela, se organizó y lo primero que también hicieron fue la Iglesia en el barrio. Dejaron un lugar especialmente para que haya una plaza, después se organizaron para arreglar algunas calles, y así empezó la historia de este barrio. Y eso está en la memoria de muchos vecinos y vecinas, lo que pasa ¿qué es lo que hace este sistema capitalista? Te hace creer que vos no podés y en realidad los vecinos y las vecinas del barrio organizaron todo, organizaron las calles, la luz, todo. La seguridad del barrio… era estar afuera y saludar y conocer al vecino, esa era la seguridad del barrio antes. Después se empezó a organizar, por ejemplo, en el Barrio Sancho existen un montón de organizaciones, existe una biblioteca popular, existió y existen dos radios comunitarias, hay espacio de un club barrial, hay dos centros comunitarios. Hay muchísima organización, la gente quiere juntarse a resolver sus problemas, a resolver estas necesidades que van apareciendo, y lo hace, y a veces hay buenas experiencias que continúan en el tiempo y otras que quedan ahí. Muchas sociedades de fomento, por ejemplo, hoy están cerradas o se han transformado en otra cosa. Pero bueno, yo creo que tiene que ver con que somos personas que necesitamos, en el lugar donde vivimos, donde habitamos, poder lograr nuestros objetivos en común.

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