Desalambrar

Noticias de Moreno y la Región


El domingo 15 de mayo de 1910, el Concejo Deliberante aprobó obras de empedrado, proyecto presentado por el propio intendente Emilio Francisco Gnecco, ese mismo día. Las calles del pequeño pueblo de Moreno, de principios del siglo veinte, todas de tierra, eran verdaderos fangales en época de lluvias. 

Las obras de empedrado fueron consideradas un real avance y progreso. La ordenanza respectiva estableció que el empedrado, era obligatorio para los frentistas beneficiados con las obras, que alcanzarían un total de 23 cuadras y otras 25 de adoquinados en las esquinas, esto es, un paso de una vereda a otra.

Las actuales calles Uruguay, Alcorta, Bartolomé Mitre, Joly, Aristóbulo Del Valle, Doctor Vera, Martínez Melo, Del Libertador, Asconapé y Nemesio Álvarez, entre otras, fueron las comprendidas por el empedrado.

Los trabajos fueron adjudicadas a la empresa Vázquez, lo que por no cumplir con los plazos establecidos resultó anulado su contrato y el 27 de enero de 1914 la municipalidad aceptó la oferta de la empresa Mórtola y Cía. para finalizar la obra inconclusa.

El costo de la obra fue de 8 pesos el metro cuadrado y aumentaba a 9,20 pesos si el pago era en cuotas. El empedrado de adoquín cubrió las calles de Moreno, por más de treinta años, hasta 1948 cuando fue reemplazado por la pavimentación llevada a cabo durante la gestión del intendente Alberto Vera.