Desalambrar

Noticias de Moreno y la Región


No estaba lejos del último punto marcado como el comienzo de la búsqueda. Camila Aldana Tarocco, madre de dos niños, ¿salió la mañana del 4 de abril? de la casa de su ex pareja, el padre de sus hijos, a la espera del transporte público, con la intención de llegar al banco y cobrar la AUH.

La investigación judicial estuvo enfocada en dos figuras, la pareja de la joven de 26 años (hombre de las Fuerzas Armadas) y Ariel González, ex pareja de Camila. La fiscal Luisa Pontecorvo armó los escenarios posibles, colocó a ambos en la línea de investigación y buscó pruebas y trazó preguntas. González (tenía una denuncia por violencia de género) permanece conectado en primer instancia por «falso testimonio». Las inconsistencias y las pesquisas, todo lleva a González mientras la policía buscaba a la joven. Un llamado telefónico advierte del lugar, entrega precisiones. En la noche de ayer se ubica un cuerpo semi enterrado envuelto en una manta a cien metros del Sindicato del Seguro. Camila nunca llegó a cobrar la AUH, no subió al recorrido de La Perlita. Desde el día 3 o 4 de abril (la investigación definirá) el femicidio estaba perpetrado, mientras comenzaba la búsqueda y el pedido de aparición con Vida.

Llega el tiempo de la justicia, las marchas, esos sentires y dolores; la foto de la joven como bandera del nunca más o ni una menos. Consignas, frases, deseos en un territorio que respira barbarie.