Desalambrar

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El 11 de junio de este año, engranajes de la estructura FEDERAL de policía y justicia, más la Fiscalía General de Moreno, todos actuando en equipo. Hubo un comunicado de reconocimiento:

«Resultado de tareas de inteligencia Criminal e investigaciones llevadas a cabo por parte de la Superintendencia FEDERAL de INVESTIGACIONES más la Coordinación y planificación de distintas áreas de diferentes Superintendencias de la Institución, se realizaron 30 allanamientos (22 en Moreno, mayoritariamente complejo habitacional LAS CATONAS) Merlo,, José C. Paz y Tigre, aprehendiendo a los ciudadanos buscados y secuestrando elementos probatorios y de interés en la causa. Todo ello, de manera profesional, resguardando en todo momento la integridad de nuestros efectivos, de terceros inocentes y aún de los buscados. Estas acciones demuestran, una vez mas, el compromiso y profesionalidad de nuestras mujeres y hombres de la POLICÍA FEDERAL ARGENTINA«.

Una banda coordinada que desplegó su poder en varias zonas con Adrián Darío «El Griego» Georgitsopoulos como jefe de una asociación ilícita, dio casi por acreditado el fiscal Gabriel López y el Juez de Garantías Gabriel Castro, con el acompañamiento del Fiscal General Lucas Oyhanarte. Pero el 21 de septiembre la Cámara de Apelaciones de Mercedes hizo lugar a los planteos y presentaciones de los abogados Gabriel Geréz y Juan Manuel Calvo, otorgando la libertad a quien sería Jefe de una banda. Desalambrar pudo acceder al contenido de lo expuesto y presentado, una muestra completa de las pruebas contra El Griego y la fragilidad que las mismas tenían al momento del mega operativo, allanamientos y detenciones (21 en total) en la construcción de una película.

Hurto, robo, encubrimiento, desguace de rodados, venta de autopartes y de estupefacientes, extorsión, un paquete legal con una carátula pesada. No obstante, la sólida investigación judicial fue rebatida por la defensa quien demostró «que no hay elementos que sustentan la organización formada por el acuerdo o pacto de sus miembros, en orden al objetivo que la ley requiere: cometer delitos», que no «existe una convergencia en el tiempo de la supuesta asociación ilícita como tampoco un grado de organización».

Entonces ¿qué tomó la investigación para sellar la figura de asociación ilícita? Que Adrián Georgitsopoulos reconoce la amistad que tiene desde hace muchos años con otras personas que están en la misma causa . La defensa acreditó que las únicas comunicaciones existentes dan cuenta de una relación de amistad entre parte de los citados, tengan o no antecedentes penales nada los priva de compartir una vida como amigos. Admite el llamado que recibe Adrián de parte de una persona de apellido Corvalán, quien le comenta que no podía concurrir a su lugar de trabajo, el OBRADOR MUNICIPAL, por encontrarse herido. En las escuchas no hay «otro detalle» solo que Corvalán le comunica al Griego que no puede concurrir al trabajo legal que éste último le había conseguido para reinsertarse en la sociedad.

En el pedido de excarcelación que tiene recepción y lugar en la Cámara de Apelaciones, se afirma que «la acusación fiscal y la medida cautelar dictada en el proceso, posee su fundamento pura y exclusivamente en declaraciones de agentes policiales que informan lo que les expresan personas que no sabemos quienes son, si quiera si existen en el mundo real, no se los identifica o se les ofrece en todo caso ser testigos de identidad reservada, no se procuró incorporar elemento de imputación objetiva que permita realmente sostener una privación de la libertad».

Sobre la venta de estupefacientes no hay un solo mensaje de los aparatos de telefonía celular, o de las escuchas practicadas que permita establecer fehacientemente que la venta de alcaloides se encuentra en cabeza de «El Griego», más y peor aún para la causa elaborada, en los múltiples y amplios allanamientos del pasado 11 de junio, no hubo secuestro de balanzas, elementos de corte, envoltorios ni termoselladoras, solo 500 gramos de marihuana cuyo titular reconoció la pertenencia para consumo personal, explicando donde, cuando y como la adquirió.

Si la investigación tuvo la necesaria e imprescindible participación de la Policía Federal, atento a comprender que la Bonaerense en Catonas y zonas aledañas no carga con prestigio, la defensa de Adrián Darío «El Griego» Georgitsopoulos, se preguntó (sabiendo) por qué el Dr. Gabriel Alberto Castro en su calidad de Juez a cargo del Juzgado de Garantías N° 2 y el Señor Agente Fiscal (López) de intervención, ambos del Departamento Judicial de Moreno – General Rodríguez, no creen en la integridad ni veracidad de las personas que integran la Policía Bonaerense con funciones en la zona y, consecuentemente, dieron intervención a agentes federales, por lo tanto ¿cómo valoraron las testimoniales incorporadas a la I.P.P. si todas y cada una de ellas fueron realizadas por personal de la Policía Bonaerense con función activa o anterior en la localidad de Trujui o Catonas? ¿Son ciertas las palabras volcadas en la pesquisa u ocultan la verdad? ¿Cómo pueden el Juez de grado y el Fiscal por un lado señalar la posible connivencia de los efectivos del orden con la banda delictiva, pero tomar como absolutamente ciertas y valederas las declaraciones de éstos en el legajo?

De las intervenciones telefónicas materializadas, no surge un mínimo indicio de que El Griego se dedique, coordine, organice, provea o ejecute acciones vinculadas a la venta o tráfico ilegal de drogas. De las vigilancias efectuadas no se registran pruebas que acreditan la imputación. No hay video ni impresiones fotográficas (pocas por cierto). Los efectivos de la Bonaerense mencionan que presuntos dealers realizan pasamanos en las inmediaciones del lugar, pero absolutamente nada los relaciona con mi Georgitsopoulos, porque no está demostrado que esas personas que testimoniaron existan. Lo único incorporado es tan solo los dichos de efectivos policiales que no lograron obtener una sola secuencia fílmica, un comprador previo o un procedimiento que permitiera el secuestro de material estupefaciente, y que a su vez perteneciera a Georgitsopoulos. No fueron hallados en los aparatos de telefonía celular incautados, anotaciones de clientes y o de actos de compraventa.

Con la palabra de la mujer que fue víctima de la extorsión (por no pagar más dinero del acordado por un crédito fuera del circuito), los abogados Geréz y Calvo, demostraron que «tampoco hay elementos probatorios que relacionen en forma acabada y directa a su defendido».

Ante la Cámara se ofrecen todas las pruebas y testimonios que acreditan que Adrián «El Griego» era y es un referente social, que «asiste al barrio en todas las necesidades de los vecinos, acompañando el avance con obras siempre que el Municipio las apruebe, o asistiendo a los residentes en caso de emergencias, sin fines lucrativos, sin esperar nada a cambio, tan solo por una ayuda humanitaria que el estado provee a cuenta gotas. Se han ofrecido hasta el momento 15 testigos que depondrán en relación a estos puntos y muchos más, contando con la reiterada colaboración de muchísimas otras personas en pos de aclarar la pesquisa, y obtener la libertad de una persona que es ajena a los delitos que se le imputan de manera arbitraria, y lejos de los estándares de justicia y política criminal que deben primar en un proceso penal».

El 21 de septiembre Adrián Darío «El Griego» Georgitsopoulos recuperó la libertad que había perdido el 11 de junio. La falta de mérito es una EVIDENCIA… y el proceso sigue su curso natural.