Desalambrar

Noticias de Moreno y la Región


La acción institucional del gobierno imponiendo el silencio para ocultar la brutalidad de la Bonaerense es patrimonio y responsabilidad política de MF. Un ejemplo categórico del mando impopular que consigue aceptación en los sectores sociales más reaccionarios que festejan la limpieza y el orden, quienes detestan la improvisación de los nadie, de la autonomía ejercida fuera del alcance clientelar estatal.

Finalmente salió la luz y con ella la complicidad de los /as que aman la casa común. Habemus Parque Argentino en la tierra y calle sembrada de vainas, signos y símbolos de las balas de goma que hicieron blanco en mujeres, hombres y niños.

La casa ya está en orden. Cuando la política avala y tutela las peores formas dejó de ser política.

Mientras el spot oficial del progreso soñado circulaba por todos los grupos de funcionarios y empleados /as municipales, en la puerta de la fiscalía de Moreno y en la Ruta 23, las secuelas de la represión orquestada por la Intendenta Mariel Fernández tenían voz, de pueblo y comunidad.

Viviana esperaba por la libertad de su compañero Hugo, que guarda aquella visita de Mariel a la Feria, caminando por los pasillos del epicentro popular de Trujui:

«Tengo mucho dolor, tristeza, porque nos han sacado la fuente de trabajo que teníamos todos mis compañeros. Me tiraron al piso y bueno, después de todo eso lo han llevado a mi compañero Hugo, fue a él y otro compañero Damián y bueno, acá estamos esperando»

¿Vos vivís en Moreno?, ¿Hugo vive en Moreno?

Sí vivo en Moreno, somos de Moreno.

¿Fueron censados para ir a la feria esta que propone la intendenta Mariel Fernández?

Nunca, en ningún momento, en el único momento con Mariel fue cuando vino en aquel tiempo en campaña.

Eli está de pie. Llora de bronca pero comprende que la subsistencia es acción vertebral en la vida de las comunidades que enfrentan la prepotencia del relato transformado en orden y progreso, solo para que los que acepten entrar en el universo aúlico del buen vivir estatal que como estandarte tiene el Municipio: «Nos arruinaron, nos sacaron todo. Entraron, golpearon, lastimaron mujeres, chicos, no tuvimos respuesta. Nosotros nos venimos quedando hace más de un mes en la feria cuidando nuestra fuente de trabajo, día y noche, nadie nunca se presentó, la policía filmándonos como si nosotros estábamos haciendo algo. Nunca hicimos nada malo, es más, hicimos el corte, levantamos porque ellos dijeron que no iba a pasar nada, que no iba haber policías, que no nos iban a amedrentar y se metieron y lastimaron, golpearon, y es una vergüenza. Yo vivo de la feria, yo hace 10 años que vivo y sostengo a mí familia de la feria, ahora decime qué hacemos nosotros. Cuando entraron reprimieron, hasta lavandina le tiraron a compañeras en la cara, cómo puede ser que nadie haga nada, como que esto queda estancado. Nosotros pedimos, mandamos videos, nadie los escuchó, más de un mes durmiendo en la feria sosteniendo y hoy no tenemos nada. Ayer, el escuchar como rompían todo no tenían derecho, nos hubieran dado un tiempo, levanten, saquen sus cosas, saquen todo lo que tienen ahí. Nos arruinaron, ¿qué hacemos nosotros?, ¿qué hacemos ahora? Nosotros vivimos de esto, yo no se, es una angustia».

Mario piensa con la sangre caliente corriendo por sus venas. Dice y advierte, nada terminó: «Anoche cuando ya estaba el quilombo hecho, vinieron, pusieron escalera para sacar las cámaras, ¿por qué querían sacar las cámaras de seguridad? Para que no hay imagen de la cagada que se mandaron ahí. Ahora a nosotros, ¿quién nos paga todo lo que tenemos ahí invertido?, ¿Quién nos va a pagar? Nadie nos va a pagar, nosotros vamos a ser más gente, no le vamos a romper el gallinero que hizo pero no vamos a dejar que abra».