Desalambrar

Noticias de Moreno y la Región


No hay futuro sin presente posible, real, tangible. La odisea del primer empleo está enmarcada (por lo general) en la flexibilización formalizada, sueldos muy a la baja de la inflación y malas condiciones. Tamara de Libres del Sur, explicita los obstáculos para acceder al trabajo: «La situación laboral es cada vez más compleja, el poco trabajo que se ofrece es de muy malas condiciones. Por supuesto que en este contexto el sector más afectado es de las juventudes, por eso pedimos al Estado que interceda en la búsqueda de reglas, porque de otra manera es el mismo sector privado, grandes cadenas, que terminan explotando laboralmente a las juventudes. Te toman por tres meses y luego te echan, porque los jóvenes en ese comienzo no sabemos bien cuáles son nuestros derechos.

¿Qué requisitos exige la empresa o el comercio para contratar?

Nuestros padres nos decían que era fundamental terminar la secundaria. En mi caso, me recibí de licenciada en Trabajo Social y no consigo trabajo. Lo busco, entre los jóvenes tenemos redes, pero la cantidad de oferta ante la demanda es muy poca. A veces ni siquiera accedemos a una primera entrevista. En el caso del Estado sabemos que el ingreso tiene más que ver con los vínculos o relaciones para acceder al empleo. Las personas vamos buscando las estrategias para subsistir, hablo de unidades productivas, pero eso es limitado salvo en aquellos casos que las unidades productivas reciben un fuerte acompañamiento del Estado. Como jóvenes es muy difícil salir adelante desde esa economía social. La juventud no es futuro sino se piensa en el presente. Siempre pongo este ejemplo: mis padres soñaban en comprar un pedazo de tierra y construir su casa, eso para nosotros es casi imposible, y es algo que atraviesa a toda la juventud».