Desalambrar

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Por Mónica Arancibia.- Massa concedió a las patronales agrarias un tipo de cambio diferenciado a $230 hasta fin de año lo que implica una ganancia extra para este sector que especuló con un tipo de cambio mayor. El beneficio adicional que recibe este sector triplica lo que se destina a la Asignación Universal por hijo. ¿Quiénes son las agroexportadoras que se benefician?

En un país con 17 millones de pobres, una inflación que se acercará a los tres dígitos a fin de año destrozando los ingresos, el Gobierno del Frente de Todos cedió (otra vez) a las presiones de las patronales agrarias y anunció el dólar soja 2.

Las agroexportadoras del complejo sojero recibirán un tipo de cambio a $230, en vez de $165 que recibe el resto de los sectores exportadores. En la primera temporada de este regalo para el campo, que fue en septiembre, el valor de cambio fue de $200, para esta edición se actualizó por inflación, un privilegio que se le niega a las jubilaciones, planes sociales o salarios que pierden mes a mes frente a la suba de precios.

La medida anunciada por el ministro de Economía, Sergio Massa para la liquidación de exportaciones de soja significa una ganancia adicional para las patronales agrarias de más de $ 100.000 millones en caso de que se liquiden los U$S 3.000 millones en diciembre según lo acordado con las cámaras del sector. Si las agroexportadoras liquidaran las exportaciones de soja a $165 (tipo de cambio mayorista actual) recibirían luego de descontar las retenciones $331.650 millones, pero con un tipo de cambio a $230 este sector embolsará $ 462.300 millones. Es decir, que la diferencia extra que ganan es de $130.650 millones. Esta ganancia adicional es un piso ya que es probable que liquiden más de U$S 3.000 millones como sucedió con la primera edición del dólar soja, y, además se calculó con un derecho de exportación de 33% que es lo que paga el poroto de soja, pero el Gobierno también concedió una reducción de retenciones para los exportadores de harina y aceite de soja al 31%, que serán parte del programa.

Para dimensionar lo que representa este regalo a las agroexportadoras, el monto que recibirán las patronales equivale al triple de lo destinado en un mes a la Asignación Universal por Hijo o representa el doble de lo utilizado para el Refuerzo Alimentario de $ 45.000 que cobrarán alrededor de un millón de personas, según informó Anses.

El periodista Alfredo Zaiat reconoce que el primer dólar soja fue equivalente a “un tipo de cambio oficial sin retenciones (33%)” y que con este mismo esquema “el dólar soja II cotiza a 230 pesos, valor similar a aplicar la tasa de inflación de estos dos meses pasados o no contabilizar las retenciones”. Mientras el Gobierno avanza con el ajuste para cumplir con el acuerdo con el FMI beneficia a uno de los sectores que más ganaron.

En la versión anterior del dólar soja el Ministerio de Economía dispuso la emisión de una Letra del Tesoro en dólares, a diez años de plazo, para compensar al Banco Central por la diferencia entre la cotización oficial de la divisa y la del «dólar soja», es decir más deuda. Habrá que ver cuando se oficialice la medida si en esta versión se financia de la misma manera.

La intención oficial es fortalecer las reservas del Banco Central ante las presiones cambiarias de las últimas semanas, pero la medida como advierten algunos especialistas solo posterga el problema, la sequía afecta la cosecha de trigo y habrá menor liquidación mientras la salida de dólares no se detiene por el pago de las importaciones, los intereses de deuda y la remisión de utilidades de las grandes empresas extranjeras.

¿Quiénes son las agroexportadoras que se benefician con la medida?

Al finalizar la primera edición del dólar soja la cámara Ciara-Cec informó que liquidaron U$S 8.120 millones, que implicó otra transferencia millonaria de ingresos mayor a los $ 200.000 porque se liquidó más de lo pactado con Massa.

En septiembre, mes en el que estuvo vigente el dólar soja, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y pesca, en base a la Declaración Jurada de Venta al Exterior, las toneladas registradas de soja subieron 1125 % en septiembre en relación a agosto, y en el caso de los subproductos de soja hubo un aumento de 1136% en el mismo período. Esto deja al desnudo la especulación de este sector que retuvo granos y los vendió a un tipo de cambio más alto.

Las grandes agroexportadoras son las que más se beneficiaron con esta medida, también los empresarios agropecuarios dueños de las tierras que vendieron la soja retenida a las exportadoras, mientras ganaron menos los pequeños productores que liquidaron los granos antes para obtener liquidez para la próxima cosecha.

Conocé a las grandes empresas que registraron ventas al exterior en septiembre:

El comercio exterior está concentrado en pocas manos. Un 52% del comercio exterior de la Argentina corresponde al comercio de cereales y oleaginosas con sus derivados, y un 31% es el complejo sojero, según el Indec.

Dentro de las 500 grandes empresas del país, que releva una encuesta de Indec (ENGE para el año 2020, último disponible), las de alimentos, bebidas y tabaco suman 103: 48 son locales y 55 son extranjeras.

La privatización del comercio exterior se profundizó desde los 90 y muchas firmas manejan sus propios puertos como Bunge, Cargill, AGD, y otras. Cargill tiene incluso una flota propia.

Una medida elemental para no quedar en manos de los intereses imperialistas y las turbulencias económicas sería sacar el control del comercio exterior a este grupo reducido de empresas.

Un monopolio estatal del comercio exterior, como propone la izquierda, gestionado por los trabajadores permitiría administrar los dólares generadas por las exportaciones en función de las necesidades de una producción al servicio de las mayorías populares y no de las ganancias de unos pocos, que especulan con un tipo de cambio mayor para liquidar. Es importante administrar las importaciones y que se priorice la compra de lo necesario para el funcionamiento productivo y la atención de las necesidades de la población. También es necesaria la estatización de los puertos que en la actualidad están en manos privadas, y la expropiación de los 4.000 grandes propietarios.