- BUENOS AIRES - ARGENTINA // contacto@desalambrar.com.ar
Domingo, 19 de Abril del 2026

Por los medios oficialistas y opositorres se anuncia como una buena noticia el posible acuerdo con el Club de París. Se trata de una deuda contraída en un 60 por ciento por la última dictadura militar. El resto corresponde a la gestión peronista de Carlos Saúl Menem. El Ministro de Economía Axel Kicillof viajó a París para renegociar ese pago, calculado según los acreedores en 9.500 millones de dólares.
La deuda no es externa sino eterna. El dibujo del desendeudamiento se cae por imperio de los hechos y la necesidad nunca negada del gobierno de regresar al mercado internacional de finanzas. Alejandro Olmos Gaona estudia el descomunal negociado de la deuda externa, tal como lo hizo su padre, Alejandro Olmos.
Como si de tratara del clima, los medios hegemónicos hablan del Club de París sin explicar qué es y quién lo componen. Explica Olmos que "el Club de París no existía hasta el año 1956, cuando el gobierno revolucionario de aquella dictadura militar argentina, decide que las deudas bilaterales, por operaciones comerciales convencionales, se convertían en deudas financieras. En consecuencia se constituyó un grupo de países, acreedores, creándose el Club de París, creado exclusivamente por la deuda argentina. Luego se institucionalizó para otros países pero de manera informal porque no tiene estatutos como el Banco Mundial o el FMI".
AUDIO 1 OLMOS
El Club de París lo integran Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, EE. UU., España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Rusia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. Ellos exigen un pago calculado por ellos mismos, ya que no hay registros públicos en la Argentina de cómo se conformó la deuda que se exige, paso necesario para desembocar de forma más abierta en el Fondo Monetario Internacional. Olmos Gaona señala que el "60 por ciento de la deuda que admite el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner fue contraída por la última dictadura militar para la compra de armamento en aquellos años de plomo, por lo tanto es pasible de ser considerada ilegítima". El resto corresponde al gobierno democrático de Carlos Saúl Menem. "Todo lo que intenta hacer el gobierno es pagar para volver al mercado de capitales", afirma Olmos Gaona.
AUDIO 2 OLMOS
La única salida posible es aquella que nunca integró la agenda de un gobierno democrático: auditar la deuda. Olmos Gaona recuerda cuando Cristina Fernández de Kirchner reconoció públicamente que la Argentina pagó más de 173 mil millones de dólares de deuda externa. "La sabiduría convencional lleva a hacer lo que se hace siempre, y nadie quiere salir de ahí. Participa gente de izquierda, de derecha, porque no es una cuestión de ideología. Acá lo que hay que hacer es patear el tablero, decir que se pagó más de lo que se debía y se terminó", concluye Olmos Gaona.
AUDIO 3 OLMOS
El progresismo nacional y popular converge a la ansiada reconstrucción de los vínculos el mercado de capitales, del que la Argentina nunca se fue. Los créditos del Banco Mundial y del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) no se cortaron en los últimos años. Incluso el Programa Argentina Trabaja es financiado por el Banco Mundial. De tal modo, la vocación de pagar una deuda ilegítima no es solo un culto a la ortodoxia financiera sino la forma más convencional de cuidar el poder para sí.
Club de París, Fondo Monetario Internacional, más deuda, más mercado, más disciplinamiento, más condena. El gobierno avanza en la dirección que cree imprescindible. Gran parte de la oposición no condena esa búsqueda. A fin de cuentas es lo que se pide... reglas claras para que la gerencia no desbarranque.
En la misma semana
Desalambrar / Noticias de Moreno - contacto@desalambrar.com.ar