- BUENOS AIRES - ARGENTINA // contacto@desalambrar.com.ar
Sábado, 30 de Mayo del 2026

Bajaron las aguas pero el conflicto crece. Los habitantes de Catonas, esas familias que sintieron el impacto de la crecida del arroyo, pelean por algo más que lo material. Reclaman por ser reconocidos. El desconocimiento consumado por el Departamento Ejecutivo que conduce West, sea por falta de recursos o porque considera que lo peor ya pasó, no puede negar que las familias que cortaron la Ruta 23 en la mañana de hoy no cumplieron con ese requisito institucional que es condición excluyente para sentarse en la llamada mesa de diálogo. Federico lo explicó así: "Nosotros nos manifestamos porque ya le entregamos dos petitorios a la Municipalidad explicando todas las necesidades que ellos deben garantizar y no lo cumplen. En menos de un mes nos inundamos dos veces porque el Arroyo Catonas está en otras condiciones, toda el agua de la ruta cae en el arroyo y si seguimos el recorrido vemos como al fondo se hace un hace un cuello de botella y desborda en los lugares donde se hace más ancho. En la municipalidad nos dijeron que iban a venir a trabajar, se comprometieron a bajar máquinas para limpiar el arroyo, a cortar árboles, a sacar las malezas, las bocacalles están sin tapas. Son necesidades básicas que tenemos todos. Entendemos la postura de ellos al manifestar que es el cambio climático lo que provoca que nos inundemos, en parte tienen razón, pero para poner esa excusa antes deberían realizar unas obras porque si lo aceptamos tenemos que ver qué hacer para no caer en las situaciones que estamos ahora”.
AUDIO 1 FEDERICO
Para la jerarquía administrativa, fue un grupo muy reducido de damnificados quien cortó la Ruta 23, algo que es cierto y que lo hace significativo. En tiempos de desánimo y sumisión, cualquier intento de recuperar la visibilidad social en su grado de conflicto es necesario para ese o cualquier otro grupo. Gimena entregó su historia reciente, y la contó desde el piquete en Catonas: "Me inunde, vivo pegada al arroyo, el agua llegó hasta la rodilla en toda la casa. Y después las consecuencias que eso trae, toda la pared llena de hongos, tengo ratas en mi casa, cucarachas, mosquitos y todas las consecuencias que trae el agua, la basura y la inundación. Acá somos un grupo de vecinos inundados y no inundados porque de todas formas nos afectó a todos, lo que respiramos, la mugre que quedó, los bichos. Lo que reclamamos es la limpieza y el mantenimiento porque como barrio nos sentimos abandonados. Hace años que no pasan las cuadrillas a cortar el pasto, no hay luz en el barrio, esto es como la gota que rebalsó el vaso. Más desidia sobre el barrio y menos interés es lo que vemos”.
¿Por qué crees que es difícil convocar a un reclamo colectivo?
En general pasa la discusión interna, los pensamientos personales, es muy difícil que la gente se agrupe por un bien común. Son muchos años en los que nos acostumbraron a pensar en nosotros mismos y sólo lo que me pasa a mí. Entonces tenemos que empezar un camino reverso a eso, entender que lo que te afecta a vos, a mi, al otro, nos afecta a todos en mayor o menor medida. El que no se inundó lo vive muy desde afuera y a veces el propio que se inundó tiene esa costumbre de decir si total no van hacer nada, si total no les importa. Bueno, que les empiece a importar porque es su laburo y no pedimos nada que no corresponda.
AUDIO 2 GIMENA
En la misma semana
Desalambrar / Noticias de Moreno - contacto@desalambrar.com.ar