- BUENOS AIRES - ARGENTINA // contacto@desalambrar.com.ar
Martes, 21 de Abril del 2026

Por Cintia Medina. — El taller fue autoconvocado en el marco del Encuentro Nacional de Mujeres en Salta. Un grupo de mujeres instalaron un cartel que decía “Violencia dentro de las organizaciones sociales”. Allí en un pasillo de la escuela Dr. Joaquín Castellanos comenzaron a concentrarse. En principio una charla tímida, luego surgieron las experiencias concretas, para después exponer públicamente que las violencias, que las mujeres viven dentro de las organizaciones militantes, no deben ser ocultadas, sino expuestas, ya que ésta es la única forma para interpelar la cultura machista y patriarcal. Marta militó en Las Rojas y expuso como David Gabe, integrante del Nuevo Más, abusó de una militante de la organización de mujeres Las Rojas. No fue expulsado del partido sino todo lo contrario: encubierto. En diálogo con Desalambrar, Marta desarrolló un hecho que es conocido en los ámbitos militantes pero que se habla subterráneamente en las organizaciones sociales: “Se da una situación en donde el violador abusa de la compañera y cuando la compañera denuncia esto al partido se hace un comité de moral donde dijeron vamos a analizar el caso para saber qué pasó. Hablaron con los dos, no sé le creyó a ella porque si se hace un comité de moral es que no se le está creyendo, es decir que tiene que charlarse si es verdad o no lo que está diciendo. A ella la dejaron totalmente desprotegida, hubo cursos marxistas donde ella se tuvo que retirar porque estaba el violador”.
¿Se manejó con impunidad dentro de la organización?
Se manejó con impunidad porque lo dejaron manejarse con impunidad. Digamos que todos los dispositivos de los cuales Las Rojas se dicen luchar operaron de la misma manera de la cual denuncian.
¿Cuáles son los argumentos que expresó la organización?
La verdad es que sabemos la sentencia. Algo que se dio pero no fue por escrito es que el tipo era motoquero y que como es trabajo pesado puede ser que eso lo haya llevado hacer eso, que se puede recuperar, que es un compañero valioso.
¿Le dieron una sanción?
Sí, seis meses de suspensión. Se tenía que reunir una vez por semana con un compañero que le iba a llevar la prensa, que iba a seguir aportando económicamente al partido. Después de los seis meses iba haber una evaluación y de eso dependía si seguía militando en el partido.
AUDIO 1 DENUNCIA
Ante un hecho de abuso, la reacción no fue la esperada. Ganó la revictimización y el cuestionamiento. Sobre está cuestión la ex militante de Las Rojas sostuvo que el principal sentimiento fue “la impotencia. porque es la reacción de tus compañeras de lucha, que es totalmente opuesta a la que uno espera, uno espera que la acompañen a la compañera y ninguna fue capaz de nada, ni siquiera de preguntarle. Sólo un par rompieron y la acompañaron. Las dirigentes le dijeron aguantá un poquito más, no pasa nada, estás segura que pasó eso. Es decir, siempre poniendo en duda a la mujer, siempre centrándose en él. A ella la dieron como que se fue del partido cuando no lo había hecho y quería dar la lucha interna. Por fuera de esto se realizaron escraches al violador en la Facultad de Psicología”.
¿Cómo reaccionaron los compañeros y la gente ante el escrache?
Como que era mentira. Hubo mails a otras organizaciones políticas diciendo que lo que se estaba haciendo era un rumor, que era mentira, que no lo crean y eso da que pensar. Por eso este taller de “Violencia dentro de las organizaciones sociales” se da porque muchas nos vimos expulsadas de sectores sociales porque no nos quedaba otra que irnos.
AUDIO 2 DENUNCIA
Romper las estructuras de silencio no resulta fácil y recibir críticas tampoco. Por ello Marta comprende que el hecho es parte de la cultura patriarcal y machista en la que vivimos y de las cuales las organizaciones no están exentas: “Yo no vivo en Disney, es decir en el mundo de la fantasía. Vivo con personas de carne y hueso que estamos atravesadas culturalmente por el patriarcado, por el capitalismo y por un montón de cosas que intentamos interpelar, construir, desde muchos lugares. Pero estamos hablando de alguien que lo justificaron como motoquero, pero que vino a tres encuentros nacionales de mujeres, es una persona que hizo talleres de género, entonces desde dónde construimos. Las dirigentes gritaban al teléfono que no era un abusador, que ella mentía, llegaron a preguntarle si la mandaba el Opus Dei y si las que hicieron el escrache eran nazis. El comunicado de respuesta al escrache intentó dar vuelta la situación y por eso decidí apartarme, porque fue el único posicionamiento que pude tomar, no había otras instancias. La estructura bajó la sentencia en la zona, en Capital Federal, y después los otros tocaron de oído, pero nunca a nivel nacional hubo un escrache. Un ejemplo, escracharon a un compañero porque había firmado con la patronal, en la lucha de Gestamp, que se iba, dejó la lucha y por eso lo expusieron publicamente, pero en cambio a un abusador le dieron repechaje, lo encubren, el mismo razonamiento que la Iglesia. Son las lógicas del patriarcado y creo que no todas la ven. Somos pocas las que la vemos cristalizado ahí.
¿Se fueron muchas compañeras de la organización?
Cuatro.
¿Los que se quedaron avalaron?
Son cómplices. El silencio es cómplice.
AUDIO 3 DENUNCIA
El taller autoconvocado dejó palabras, testimonios y un resultado visible: el caso de David Gabe no es el único ni la excepción, porque así lo manifestaron mujeres que participan y militan en otras organizaciones sociales. Las conclusiones de este taller serán incorporadas en el documento final del ENM.
En la misma semana
Desalambrar / Noticias de Moreno - contacto@desalambrar.com.ar