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Domingo, 19 de Abril del 2026

Las pantallas televisivas son inundadas con títulos catastróficos, de amenazas útiles que ubican a la Argentina en un nuevo infierno sino se alcanza un acuerdo de pago con los poseedores de deuda pública que demuestran esa voracidad del capitalismo que goza de anchas espaldas. Debe informarse como eje claro, que la administración de Cristina Fernández de Kirchner desea pagar pero sin extorsión, esto es, interpretar el fallo judicial del juez del distrito de Nueva York, Thomas Griesa, el enemigo más importante que tiene ahora el gobierno nacional y popular. Como pagador serial, el kirchnerismo pretende transformar esa conducta en un acto soberano y de profunda independencia. A horas de definirse si la Argentina cae en el default, Alejandro Olmos Gaona, historiador e investigador del escandaloso negocio de la deuda externa, ofrece un análisis más real de los hechos y sus consecuencias. En primer lugar expuso la alternativa que no sólo el gobierno descartó (desde siempre) sino también la mayoría casi absoluta de partidos y frentes políticos: "Mi idea es no pagarle nada a los buitres, tampoco a los que entraron en los canjes y entrar en default concretamente para hacer una auditoría y ver qué es lo que debe pagarse o no. Además, como esa auditoría pondría en evidencia a los grandes grupos económicos de la argentina que crearon deudas ficticias para enriquecerse ilícitamente, llevaría a un replanteo total de la política económica de la deuda. Pero esto no se hará, por lo tanto el gobierno maneja la alternativa de pagarle a los buitres o bien no les paga y entra en una especie de default selectivo para llegar al año que viene y ver cómo negocia. Ahora, tanto los economistas del sistema como el propio gobierno, dicen que si no pagan se activará la cláusula RUFO", instala Olmos Gaona a modo de pregunta, antes de explicar una amenaza que no es real.
AUDIO 1 OLMOS GAONA
La cláusula RUFO es la sigla de Rights Upon Future Offers. Se trata de una cláusula que se incluyó en los canjes de deuda de 2005 y 2010 por la cual se prohibe pagarles más a los holdouts, por lo que se crea una igualdad de condiciones para aquellos que entraron o no a los canjes. Figura en el Decreto 1735/04 del canje de deuda y fue incluida por Roberto Lavagna, cuando era ministro de Economía, y su equipo en 2004, bajo el gobierno de Néstor Kirchner. A partir de este instrumento, interpretando el término voluntario, Olmos Gaona desactiva el pánico con el que tanto el gobierno, los medios masivos de comunicación, los economistas y políticos, buscan disciplinar a una sociedad impávida: "Es algo usual que se utiliza en los contratos de deuda, por lo que si el gobierno argentino le ofrece a los acreedores una forma de pago, los otros acreedores tienen derecho a reclamar lo mismo. Por lo tanto, si la Argentina le paga a los buitres (holdouts) la totalidad de lo que les debe por los bonos ejecutados en el juzgado de Griesa, tendría que pagarle al 92 por ciento de los acreedores todo lo que ellos tienen en su poder, algo más de 120 mil millones de dólares, algo imposible. Pero esto es mostrar una absoluta ignorancia sobre el derecho anglosajón y cómo funciona esa cláusula en Estados Unidos, porque como lo dice su terminología, el reclamo de la mayoría de los bonistas se produciría si el gobierno hace una oferta voluntaria, pero aquí estamos hablando de un pago obligado porque existe una sentencia judicial. Al ser obligado el pago no es voluntario, por lo tanto la cláusula RUFO no es operativa".
AUDIO 2 OLMOS GAONA
¿Qué ocurriría si se produce el default?
No pasará absolutamente nada, la Argentina no se va a caer. Si bien hay un montón de dificultades, el escenario es mucho mejor que en el año 2001, pero lo que pasa es que hay una serie de versiones dramáticas, agoreras, donde se muestran panoramas terribles pero que no responden a la realidad objetiva, más allá que por supuesto habrá problemas, pero el escenario de la catástrofe sólo corre en la imaginación de los aventureros de siempre, de los economistas del sistema que sostienen que hay que pagarle a Griesa, que hay que seguir endeudándonos, abrir la Argentina al mercado de capitales para regresar al esquema de reciclamiento permanente de la deuda, porque acá hay un club de pagadores, o como dijo el juez Salvador María Lozada, el partido de la deuda.
AUDIO 3 OLMOS GAONA
Las ventajas del no pago de la deuda externa se encuentran silenciadas, excluidas del pseudo debate de "buitres o soberanía". Resulta notable que la desmemoria entierre lo ocurrido en el año 2001. Cuando el presidente Rodríguez Saá, declaró en el Congreso el NO pago de la deuda externa, hubo una explosión de júbilo en ese templo de la democracia. Luego llegó Duhalde, con él la pesificación y el ordenamiento de las cuentas. En el 2003, Néstor Kirchner tomó el mando y, junto al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, diseñaron el regreso al mundo financiero, pagando todo el FMI y luego el canje de 2005. Vale preguntarse si el crecimiento tan destacado no responde en algo al NO pago de la deuda. Para Alejandro Olmos Gaona no hay dudas: "A pesar de toda la situación conflictiva que vivimos en el período 2001 - 2002, el país siguió funcionando y ocurrió algo que nadie toma en cuenta. Al dejar de pagar la enorme cantidad de dinero en concepto de deuda externa, esos recursos se acumularon hacia adentro, lo que explica ese famoso crecimiento del período 2003 - 2006, fue precisamente por no pagar la deuda".
AUDIO 4 OLMOS GAONA
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