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Domingo, 19 de Abril del 2026

INTRODUCCIÓN:
La conformación de las comunidades africanas y de los afrodescendientes en el país ocurrió en tres momentos históricos precisos. Primero, durante la trata de africanos esclavos que comenzó en el siglo XVI, con la afluencia al Río de la Plata de congoleños y angoleños. Sólo en Latinoamérica desembarcaron 12 millones de esclavos, aunque por cada uno que llegó, cinco perecieron en el viaje.
Los datos del censo de 1778, en el período colonial, arrojan cifras abrumadoras; por ejemplo en Santiago del Estero el 54 % de la población era negra.
Estos antecedentes estadísticos nos invitan a realizarnos los distintos interrogantes:
¿Qué pasó con ese alto porcentaje de la población negra?
¿Cómo desaparecieron, dejándonos sólo unas cuantas palabras (mandinga, batuque, marimba, quilombo, tamango, mucamo) y un ritmo: el candombe?
Podemos señalar que nuestros primeros desaparecidos son los afroamericanos que residían en el virreinato de La Plata, que no solo fueron borrados de nuestra historia, sino que sufrieron la mistificación por ejemplo del personaje imaginario creado por Bartolomé Mitre, "Falucho", donde se pretende adjudicarse la representación histórica de toda la raza de color.
Más allá de lo que se enseñó en las escuelas, más allá de que se informa que los negros en la Argentina se extinguieron en la guerra, en 2010 los negros están tapados, dispersos, blanqueados pero bien vivos. Se calcula que en todo el país existen dos millones de afro descendientes.
Por eso a los interrogantes vertidos en esta presentación se le suman otros:
¿Por qué se ven tan pocos, cuando en 1810 una de cada tres personas era negra?
¿Por qué en países como Brasil y Uruguay se ven tantos negros y aparentemente tan bien integrados?
La esclavitud, y sus consecuencias, no es algo que quedó en el pasado en el país, porque la discriminación aún hoy puede sentirse con nitidez. Lo llaman invisibilización., pero la verdad es que no es que no haya negros en el país, a simple vista lo que parece es que nadie quiere verlos.
DEL ÁFRICA A AMÉRICA
El origen de la trata de esclavos del África es anterior al descubrimiento de América pero es después de este acontecimiento que adquiere su gran esplendor como mano de obra servil para ser utilizada en el continente
Se estima que en el periodo virreinal fueron embarcados 60 millones de personas en el África con destino a América, de los cuales solo 40 millones alcanzaron al llegar al territorio americano, por ejemplo en mayo de 1804 arribo en Montevideo la fragata portuguesa "El Joaquín", que había zarpado de Mozambique en noviembre del año anterior con un cargamento de 300 negros, y llegaba con solo 30. esta mortalidad no era la excepción.
A las personas que luego llegarían a ser victimas de la trata, se los concentraba especialmente en el puerto de Cabo Verde, donde previo a su embarque, se les enseñaba a todos algunas palabras en creole, sobre todo las voces de mando, para unificar los distintos lenguajes. Tras la matanza que significaba su cacería en el África con las lógicas resistencias y el penoso traslado hasta los puertos sobrellevando pesadas coyundas de madera y fuertes grilletes que mermaban las filas de cautivos, comenzaba la verdadera tortura de su traslado marítimo.
La Iglesia Católica, los reyes de España y Portugal., los españoles afincados en América, e incluso los defensores de los indígenas americanos, como Fray Bartolomé de las Casas, tenían un punto en común: la necesidad de importar esclavos negros para América. Juan Cortés en un informe al Canciller del Rey así lo señaló: "Es tan grande la fuerza de estos negros que vienen de las tierras del África, que bien puede decirse que vale más un negro que cuatro indios, a más de que son muy dóciles y hacen todo lo que se les manda, y en cuanto a resistencia, no hay que decir; que trabajan muchas horas sin cansarse y se pasan con pocos alimentos. Estos negros podrán hacer la riqueza de estas tierras si se manda gran copia de ellos".
LA TRATA EN EL RÍO DE LA PLATA
"El racismo es una realidad de todos los continentes, pero en las Americas y el Caribe estuvo aplicado al servicio de la colonización que fue acompañada por una justificación ideológica en la que anidó al racismo." Esta contundente definición pertenece a Doudou Diéne, politólogo senegalés, relator especial sobre el racismo de la ONU hasta 2008 y creador de programas de la UNESCO, como la Ruta de la Seda y la Ruta del Esclavo. En una entrevista realiza por el periódico Tiempo Argentino, Diéne afirmó: " En la esclavitud transatlántica estaba la primera forma de globalización".
La escasez de brazos para el trabajo en una zona como la llanura de Buenos Aires, fue uno de los motores que hicieron que se convierta en uno de los puertos principales para la introducción de esclavos negros, hasta que por algunas disposiciones arancelarias, Montevideo lo remplazó como puerto principal de desembarco en el Plata.
Las piezas( NdR: Así se los denominaba al esclavo, hombre o mujer de 15 a 30 años, sin vicios y con todos los dientes) no siempre tenían como destino Buenos Aires o la Banda Oriental. Muchos eran llevados al interior, a Chile, a Potosí o al Perú. Una vez llegados a través de las factorías eran concentrados en sucias barracas destinadas especialmente al efecto. La compañía francesa, en tiempo en que tuvo los derechos, lo hacia un misérrimo barracón al sur de la ciudad, aproximadamente lo que actualmente se conoce como Parque Lezama. La compañía inglesa la "South Sea Company", los amontonaba en un corral situado en lo que hoy es la plaza del Retiro. Allí tenia la Compañía Mar del Sur una de las pocas casas de dos plantas de la ciudad.
En 1793 se prohíbe que más de cuatro piezas permanezcan en la ciudad, siendo desembarcados y concentrados en Barracas, prohibiéndose asimismo que se bañaran en otro parte que no fuese el extremo sur del Riachuelo, "donde no hay que temer que infesten con sus malos humores el agua por ser rió abajo".
En el acuerdo del 27 de enero de 1803 del Cabildo de Buenos Aires, se leyó una petición del Síndico Procurador General, en que protesta en relación a los lotes de negros que arribaban al puerto de Buenos Aires "de no darles entierro a los que mueren, arrojándolos en los huecos que tiene la ciudad y arrastrándolos públicamente por las calles con escándalo del vecindario".
Diego Abad de Santillán consignó las siguientes cifras de introducción de negros y esclavos: entre 1606 y 1625, se comprobó la introducción clandestina de 8.932 negros, entre 1618 y 1623 fueron introducidos además de 5.553 esclavos en navíos de arribada forzosa. Hasta 1680 los introducidos con licencia sumaron 22.892. En el censo de 1778 había en Buenos Aires 15.719 españoles, 7.268 negros y mulatos y 1.288 mestizos e indios.
La importación de negros esclavos se realizaba mediante Reales Cédulas de Autorización, muchas de ellas solían ser concedidas como premio de notables servicios públicos. Así, al Conde de Buenos Aires, Santiago de Liniers, por la defensa de la ciudad durante las invasiones inglesas, se le concedió permiso para importar 2.000 negros. Liniers no solo no se conformó con dicha cantidad, y solicitó le fuera ampliada a 4.000 piezas, pasando a ser el más importante negrero de esta zona de América. Los cargamentos le llegaron tiempo después en las fragatas "Venus"y "Caña Dulce", y Liniers los negoció en las plazas de Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile y Lima.
Es verdad que la Asamblea del Año XIII estableció el principio jurídico de la libertad de vientres para aquellos nacidos a partir de su instrumentación, la abolición de la esclavitud se declaró en 1853 a través de la Constitución Nacional. Sin embargo, en Buenos Aires recién entró en vigor en 1861, cuando suscribió a la reforma de la Constitución promulgada en Santa Fe por la Convención Provincial un año antes.
Doudou Diéne, politólogo senegalés, señaló que el sistema esclavista en las Americas persiste en el fenómeno de la trata de personas: "Al estudiar la esclavitud histórica transatlántica y transarábiga, descubrimos que el fenómeno de la esclavitud es universal y actual. Porque el sistema de valores que creó la esclavitud, persiste. La esclavitud transatlántica fue la primera forma de globalización, porque el objetivo era principalmente económico: explotar las nuevas tierras de las Americas y el Caribe. Y el punto central de la historia de la esclavitud, tomar gente de una parte del mundo y llevarla a otra parte para explotar su fuerza de trabajo, sigue presente".
FORMAS DE RESISTENCIA ACTIVA:
Los quilombos:
Los esclavos negros se reunían entre sí en los quilombos, zona reservada a sus fiestas y candombes, donde el compás de sus tamboriles levantaban sus voces nostálgicas pero también ese espacio era un lugar de organización para reinstituir una africanidad que les era negada en Buenos Aires.
Acción grafica:
En 1858 las personas afrodescendientes en el Río de La Plata publican sus dos primeros periódicos y sus títulos resultan reveladores: La Raza Africana y El Proletario( NdR; fundado por Lucas Fernández).
Después de ambos emprendimientos periodisticos, los afroporteños fueron expresándose cada vez más a través de una prensa propia hasta al menos 1882, circulando una veintena de títulos con una difusión, calidad escritural y mantenimiento en el tiempo variable.
En la publicación La Broma, en una carta de un lector firmante como O. E. y publicada el 17 de octubre de 1878, aparece una interesante denominación : "las clases Africana-Americana".
¿QUÉ PASÓ CON ESE ALTO PORCENTAJE DE LA POBLACIÓN NEGRA?
La Coordinadora del Instituto de Investigación y Difusión de las Culturas Negras, Gabriela Morando, profundizó en el proceso de urbanización de parte de las personas que venían de África: "Hasta fines del siglo XIX los negros vivieron principalmente en el sur de la ciudad en los actuales barrios de Monserrat, San Telmo y San Cristóbal. Las periódicas crisis económicas por las que atravesó el país operaron como una fuerza centrífuga, alejándolos del centro. Así, a comienzos del siglo XX muchos comenzaron a mudarse al barrio de Flores y promediando el siglo la mayoría fijó residencia en diversos partidos de la provincia de Buenos Aires lindantes con la ciudad por el oeste, por ejemplo Ituzaingó, La Matanza, Merlo y el sur en Lanús, Valentín Alsina, Lomas de Zamora. Estadísticamente aún no se está en condiciones de ofrecer datos fidedignos de los actuales afroporteños pues el último censo que da cuenta de ellos es el de 1887".
Marina Mateo, periodista, que tienen un programa informativo en La Plata y es miembro del Departamento de África del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, estudió a fondo los dos episodios que prácticamente barrieron con los negros en nuestro país; las guerras y las epidemias. En una entrevista realizada en la revista C del diario Critica de la Argentina, simplificó en palabras uno de esos dos acontecimientos mencionados: "Cuando San Martín viene de España y se hace cargo del ejército del norte, de los 1.200 hombres con que contaba, 800 eran negros libertos. Todas las milicias tenían afro-argentinos, incluyendo al heroico Sargento Cabral, y hubo cantidad de coroneles negros. Una de las naciones del Buenos Aires del siglo XIX- la nación Mayombé- quedó sin hombres porque todos murieron sirviendo en el ejercito de Rosas".
Mateo, explicó como en 1871 la fiebre amarilla fue doblemente mortal para las personas negras: "En esa época, los negros vivían en las zonas del sur de la ciudad en condiciones paupérrimas. El ejército valló la zona para que los negros no pasaran a los barrios de los blancos, que era donde estaba la capacidad de atención medica de la fiebre amarilla".
INVISIBILIZACIÓN:
La Argentina participó y se benefició del comercio de negros africanos esclavizados desde el comienzo de la conquista española hasta 1861, año real de la abolición de la esclavitud en el país. Y no fueron pocos ni se los trató bien, como los que narran el pasado dicen, atemperando aquellos ilícitos.
Maria Magdalena Pocha Lamadrid, argentina, quinta generación de esclavos originarios de Sudáfrica (NdR; recibió el apellido porque sus ancestros eran esclavos del general Lamadrid) actualmente es la titular de la Organización África Vive; le da significado propio a lo que algunos llaman invisibilización: "En la Argentina se da el síndrome de Michael Jackson, pero mental. Muchos tienen miedo de reconocer su origen negro. Cuando vos lees en los avisos clasificados que piden gente con buena presencia, no quieren decir exactamente buena presencia. No les importa cómo te vistas. Para ellos la buena presencia es el color"
En agosto de 1969 a Pocha la invitaron a recibir un crédito para su fundación, pero en Migraciones le miraron el pasaporte y le dijeron que era trucho, porque en la documentación decía que era argentina pero su piel era negra. Conclusión, perdió el viaje y perdió el crédito."Lamentablemente para la historia, los negros sólo nos dedicamos a vender empanadas y pastelitos. Y eso es un gran error, porque no cuentan que los buqués salían de África cargados hasta la coronilla de esclavos- los hombres marcados a fuego en la espalda y las mujeres en los glúteos- y, cuando llegaban, la mitad de ellos había muerto de algo": remarcó María Magdalena Pocha Lamadrid.
Miriam Gomes es afro descendiente, es profesora de Literatura en la universidad y coordinadora de la red de investigadoras sobre temas afro del INADI. En sus amplios estudios analizó en detalle cómo nos ingeniamos los argentinos para hacer desaparecer a los negros de la historia; "El blanqueo fue sutil. En 1883, se dio el último censo donde se consultaba por las etnias. A partir de entonces, en los documentos de identidad se "disfrazaba" a los negros llamándolos mulatos, de tez trigueña. Ser negro parece tan malo acá, que ya nadie quiere ser negro. Y menos que menos, sacar a luz un ancestro africano".
En la actualidad en la Argentina, según estimaciones de las ONGs que agrupan a los africanos en el país, cada semana ingresan ocho personas que vienen de África. En su gran Mayoría hombres, provienen de Senegal. A veces llegan como cualquier pasajero y otras escondidos en los depósitos, apretados al lado de la sala de maquinas del barco, condiciones similares de cuando existía la trata de esclavos. Doudou Diéne, politólogo senegalés, expresó cuales ,según su mirada, son las manifestaciones de esa continuidad histórica: "El racismo es un fenómeno muy antiguo. Todas las razas fueron victimas del racismo y de la esclavitud. El Racismo contra los judíos o los árabes es muy profundo históricamente. En el momento en que Europa sale de Europa para ir a otro continente, los pensadores europeos deshumanizan al resto de las culturas para legitimar su dominación. Durante el siglo XVIII, comienzan a inventar la teoría de las deshumanización del negro, de su ausencia de cultura. Lo hizo la Europa del Iluminismo: Voltaire, escribió que la piel del negro es de tal naturaleza que justifica su esclavitud. Lentamente, esta visión de jerarquía de raza, del blanco sobre el negro, fue impregnado profundamente la cultura, la mentalidad, la educación".
En anterior censo al realizado en octubre del 2010, las personas con rasgos afro más marcados eran curiosamente las que más rechazaban someterse a la encuesta.
Sin embargo, una reciente iniciativa para obtener números estadísticos aproximados fue la Prueba Piloto de Afrodescendientes, que fue realizada del 6 al 13 de abril de 2005 en los barrios de Montserrat (Buenos Aires) y Santa Rosa de Lima (Santa Fe) por la Universidad Nacional Tres de Febrero con el apoyo técnico del INDEC, el asesoramiento de organizaciones de africanos y afrodescendientes de argentina y la financiación del Banco Mundial. Ella dio como resultado final que el 3% de los encuestados se consideran afrodescendientes: 4,3% en Montserrat y 3,8% en Santa Rosa de Lima. A su vez, estas cifras fueron oficializados por al menos dos estudios genéticos por el Centro de Genética de Filosofía y Letras y de Veterinaria de la UBA, dirigidos por el antropólogo Francisco Carnese.
Un dato conceptual brindado por Norberto Pablo Cirio en el blog: estudiosafroargentino.blogspot.com, invita a entender las diferentes categorías nativas:
"Entre los negros africanos esclavizados en lo que hoy es la Argentina existen varias categorías nativas de carácter global o faccional. Mientras que, por un lado, se autodenominan de la clase y de la raza (NdR: para diferenciarse de los blancos, a los que llaman chongos), dentro de su comunidad, y de acuerdo a juicios de valor respecto a sus niveles social, cultural y económico, se diferencian en dos estamentos: negro usted y negro che. Los negro usted son minoría y gozan de una posición de bienestar lograda a costa de haberse desentendido de su africanía, al tiempo que comenzaron a cultivarse y desempeñarse en los mismos ámbitos laborales e intelectuales en los que se promocionan los blancos. Los negro che son mayoría y pertenecen a los niveles sociales medio-bajo y bajo. Pocos han superado los niveles elementales de escolaridad, por lo que poseen escasa o nula instrucción, cuestión que los lleva a trabajar dentro del sector privado como obreros de baja especialización y, por ende, mal remunerados".
La negación tiene raíces étnicas y de clase social, pero un dato vertido oficialmente es que el país suman hoy unos 15 mil residentes. Desde los años noventa, ha habido una gran afluencia, principalmente por motivos económicos y políticos, desde Senegal, Nigeria, Mali, Sierra Leona, Liberia y Ghana. Se estima que hay en el país, una minoría negra calculada en 2 millones de personas.
CONCLUSIÓN:
Durante el sistema esclavista los negros eran usados en múltiples tareas, pero principalmente en el servicio doméstico, como símbolo de estatus social y económico, pero lo que hay que señalar por los datos vertidos por la memoria oral mantenida al presente por los descendientes de aquellos esclavizados, ese período no tuvo ningún aspecto humanitario ni familiar.
Sarmiento en un discurso en el senado dijo: "No ha de verse en nuestra Cámara ni gauchos, ni negros, ni pobres. Somos gente decente, es decir patriota". Lamentablemente esas palabras están vigentes en un alto sector social de nuestro país, donde el crisol de razas negó los derechos de los pueblos originarios y de las personas africanas.
Las citas del lenguaje de José Ingenieros, Bartolomé Mitre, Sarmiento, Alberdi, entre otros, nos sirven para poner el ojo en el centro del huracán de expresiones como "aza estéril", "enjambre de hienas" o "gusanos" como se los calificaba a los integrantes de una nación mestiza, para defender el modelo llamado "civilización europea"
En el transcurso de este trabajo, los datos fríos de estadísticas abruman por el alto porcentaje de población afro en el periodo colonial, pero también los distintos testimonios encienden la invisibilización y la iluminan como una estrategia de dominación, que permitió el desarrollo de distintas practicas genocidas, como el traslado masivo de personas, la separación de familias y la supresión de la identidad para ser solo mano de obra esclava.
El año del Bicentenario invita no solo a hacer un recordatorio de lo que significo el proceso llevado adelante por los próceres de mayo, sino que también es una oportunidad de romper el silencio con nuestras miserias, entre ellas la trata de esclavos africanos y su inexplicable desaparición en comparación con otros países, como Uruguay o Brasil.
Evidentemente, el trauma haitiano, es decir el temor de una clase criolla a ideas reformistas radicales, como la llamada revolución de los esclavos en Haití, puede ser un puntapié para indagar en nuestros tabúes, pero también para comprender que la trata de personas es un elemento que incide actualmente en la conformación de la mano de obra de talleres clandestinos que utilizan a personas extranjeras para hacerlos ingresar ilegalmente a la Argentina.
Hacer visible nuestros lazos originarios con los afro, va a ser una forma de que haya una sanción social al trabajo esclavo actual, pero también descender los rasgos discriminatorios de nuestra matriz de identidad.
Según un censo impulsado por organizaciones afro, el 4% de la población de la ciudad de Buenos Aires y el 5% de Santa Fe, tiene sangre negra. Habrá que abrir el placard y reconocer nuestro pasado, pero también nuestro presente y romper ese síndrome de Michael Jackson mental que rodea al ser nacional. En simples palabras, cortar los propios cercos mentales para después poder cortar los de las dependencias financieras, territoriales que siguen activas y que no prevalece nunca el bien general, olvidando una frase que muchos borran con el codo: "El camino para llegar a la libertad es la igualdad".
"La historia no es un dogma sino un problema. El desafió es como intervenir en la construcción colectiva de esa verdad para que sea parte de un consenso y no de una imposición." Palabras de Gabo Ferro, historiador y músico.
BIBLIOGRAFÍA:
– Revista C del diario Critica de la Argentina del 13 de julio del 2009-
– Diario Tiempo Argentino, edición del jueves 7 de octubre de 2010/ Año 1/ Número: 145/ Paginas 26
– Revista Sudestada/ Año 107 Número: 94 / Paginas 48, 49,50 y 51
– Revista Humor-Número 168- Febrero de 1986/Paginas 81,82,83 y 84
– Periódico de lavaca MU / Año 4-/Número 34/ Mayo 2010 /Paginas 2 y 3
– Revista del Correo de la Unesco/ Octubre 1994/ página 15.
– Jorge Abelardo Ramos, "Las masas y las lanzas 1810-1862" - Editorial Plus Ultra- Quinta edición
– Entrevista a Gabriela Morando, Coordinadora del Instituto de Investigación y Difusión de las Culturas Negras. Asistente en el IPL(UNTREF). Maestranda en Diversidad Cultural.
– Blog: estudiosafroargentino.blogspot.com
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