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La transferencia de recursos de los trabajadores y trabajadoras hacia las empresas prestadoras de servicios públicos constituye uno de los ejes del programa económico de la administración Milei. Que el Poder Ejecutivo les haya mejorado su ecuación de rentabilidad no redundó en mejoras del servicio, como pudo apreciarse esta semana con el masivo corte de luz que dejó 800.000 personas sin servicio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Lo cierto es que las tarifas aumentaron en los dos años de gestión de La Libertad Avanza mucho más que la inflación y la suba salarial. De acuerdo al último informe de coyuntura del Instituto Argentina Grande, los servicios públicos (electricidad, gas y agua) cerraron el año con un alza del 461% contra noviembre de 2023, mientras que la variación de precios acumulada fue del 259%.

En el caso puntual de AySA, las tarifas se incrementaron un 133%, se paralizaron todas las obras de cloacas que habían quedado planificadas desde la gestión (fallida) del Frente de Todos, y ahora Milei le puso el cartel de venta como parte de su plan para garronear dólares.

Servicios públicos cada vez más caros

Los servicios públicos subieron un 461% desde noviembre 2023, muy por encima de los salarios y la inflación acumulada. Este dato connota dos cuestiones: una enorme transferencia de recursos al sector privado y una alerta sobre la inflación futura.

“La inflación medida con los ponderadores actualizados que les asignan más peso a los servicios quedó por encima del IPC medido por INDEC (276% vs. 259%). A su vez, los salarios quedaron por debajo de ambas medidas”, puede leerse en el último informe del IAG.

La actualización de las tarifas de los servicios públicos –a partir del retiro de los subsidios– no redundó en una mejora del servicio eléctrico, tensionado cada vez que suben las temperaturas, tal como quedó en evidencia con los 800.000 usuarios fuera del sistema por unas horas.


En los primeros dos años de gestión de La Libertad Avanza, la tarifa para los sectores de bajos ingresos aumentó un 663%, frente a un 337% de aumento para los usuarios de altos ingresos, lo que sigue denotando un sistema desigual. En el segmento de ingresos medios, la tarifa de luz registró un alza de 1244%, según el análisis del IAG.

El agua que está apunto de privatizarse

De acuerdo al IAG, la administración Milei frenó todas las obras que estaban programadas para AySA ni bien comenzó la gestión. La caída del gasto de capital (-81% entre enero-agosto en 2025 contra el mismo período de 2023) se tradujo en la caída de la obra pública realizada por la empresa.

“En 2024 y en 2025 no figuran obras iniciadas por AySA. Pero, además, ninguna de las 273 obras que se habían dejado en ejecución en noviembre de 2023 (y que dependían de esta empresa) han tenido algún tipo de avance físico”, puede leerse en el documento del IAG.

Milei se encargó de “recortar gastos” vía el ajuste en las obras –claves para expandir el servicio de cloacas- para mostrar un balance positivo como paso previo para poner en venta la empresa. Algo así como “sanear para vender”.

“Todos los gastos se redujeron pero destaca la merma de los gastos de capital. Es decir, el parate de las obras de agua y cloaca que realiza la empresa y la baja del gasto destinado al pago de remuneraciones –disminución del salario real- por los despidos y de los retiros voluntarios. El recorte del gasto en remuneraciones, obras, y la prestación del servicio se utiliza, en parte, para adelantar parte del pago de deuda para volver a la empresa más vendible”, destacaron desde el IAG.

En total, la empresa se habría desprendido de 1700 trabajadores. Por otro lado, los gastos de funcionamiento cayeron durante 2025 un 27,3%. De acuerdo al análisis del IAG, todo se compensó con un alza tarifaria del 133%.

Caída de la demanda energética de grandes usuarios

La crisis productiva e industrial que a traviesa el país, salvo por la actividad en la zona de Vaca Muerta queda a la luz con la caída del consumo energético de los llamados grandes usuarios.

La demanda de energía de grandes usuarios de CAMMESA contempla una base de algo más de 8000 empresas, que representan el 98% de la gran demanda mayor a nivel país. La industria general (sin ALUAR) se ubicó un -23,3% debajo del total demandado en 2023.

Regionalmente, la demanda de energía de grandes usuarios aumenta únicamente en la región Comahue en un 8,7% (0,8 MW), y la Patagonia (excluyendo ALUAR) un 105% (17 MW); dos regiones de actividad minera y energética vinculadas a Vaca Muerta.

La demanda cayó fuertemente en Litoral (-28,7%) y Noreste (-20,1%); y en menor medida en Cuyo (-9,2%), NEA (-8,4%), Centro (-8,9%) y Buenos Aires (-6,9%). Las actividades que más explican la caída fueron la textil y la construcción.

FUENTE: ELDESTAPE