La consigna fue directa y buscó condensar el reclamo: “La carne que falta en los comedores está en la Quinta de Olivos”. Con ollas, banderas y carteles, la UTEP marchó el viernes frente a la residencia presidencial para reclamar al Gobierno de Javier Milei la entrega de alimentos a comedores y merenderos y la restitución del programa Volver al Trabajo.
La protesta ocurrió en medio de la polémica por una compra de 29 toneladas de carne y embutidos por unos $500 millones para la residencia presidencial. Según una denuncia difundida por elDiarioAR, parte de esos alimentos habría sido desviada hacia un emprendimiento privado de catering vinculado a familiares de Belén Agudiez, exsubsecretaria de Planificación General y funcionaria cercana a Karina Milei. Las acusaciones forman parte de denuncias que deben ser investigadas.
Johana Duarte, secretaria gremial de la UTEP, apuntó directamente contra el Gobierno:
“La carne y la comida que falta en nuestros comedores son más de 500 millones que se lo chorearon acá en Olivos con Karina Milei a la cabeza a través de su conchabo de las 29 toneladas de carne que licitó desde su área”.
Y agregó:
“Mientras un tercio de la población argentina está sumergida en la absoluta pobreza, en este antro presidencial se roban la plata que debiera ir a las políticas alimentarias para quienes peor la pasan”.
Comedores, pobreza y Volver al Trabajo
El reclamo coincidió con la publicación de los últimos datos del INDEC: durante el primer semestre de 2026, el 32,3% de las personas quedó por debajo de la línea de pobreza y el 7,5% en situación de indigencia.
La UTEP también reclamó la restitución de Volver al Trabajo, programa que, según la organización, alcanzaba a más de 930.000 trabajadores de la economía popular con una transferencia mensual de $78.000. La entidad sostiene que el recorte redujo los recursos destinados a comedores y merenderos.
Frente a la Quinta de Olivos, las ollas apiladas funcionaron como escenografía del reclamo. En uno de los carteles podía leerse otra frase dirigida al Presidente: “Milei, tus perros comen mejor que los pibes de mi barrio”.
Entre la denuncia por la compra de alimentos, el reclamo por la asistencia a los comedores y los datos oficiales de pobreza, la protesta puso en una misma escena dos realidades que la UTEP decidió confrontar frente a la residencia presidencial: la comida que falta en los barrios y los alimentos comprados para Olivos.




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