En el año 2000 Mozambique lograba mantener una formación estable y con su primer disco «Almas que Luchan» bajo el brazo seguía caminando a pasos firmes y agigantados en el circuito under local. Sebastián Firpo en voz, David Romero en guitarra, Hugo Bogarín en teclados, Rodrigo «Vikingo» Díaz en batería y Sergio Cardoso en bajo, se consolidaron como grupo, logrando una sonoridad propia que iba creciendo en cada canción.
El primer trabajo discográfico fue grabado en Estudios Beyscund, frente a la estación de tren de Ituzaingo, a excepción de una versión de «Jamaica» que fue realizada en los estudios «Al Pie» por haber ganado un concurso y en la que tocó la batería Juani Corte, que le dio una impronta jazzera a la canción. En esos 47 minutos de reggae con olor a conurbano bonaerense, se puede escuchar ese repertorio que venían tocando en Bru-Bar, Terrafirme, The Point, entre otros lugares donde crecía la convocatoria de público en cada shows.
Las canciones entre si se convierten en una unidad sonora. En cada track hay interpretación de los instrumentos al servicio de lo que requiere cada tema. Se mezcla en las letras, una poética espiritual y de compromiso político ante las políticas neoliberales menemistas y su continuidad con el gobierno de la ALIANZA. También hay lugar a bromas musicales que sucedían en plena grabación.

Hugo Bogarin describió esa canción en particular que llamaron «Jaimatango» y que cumplió la idea de bonus track en código de 2 X 4: «Sebastián Firpo lleva en su ADN al tango por parte de su abuelo que los cantaba. Él en los ensayos a veces se mandaba a interpretar alguno. En esos días yo estaba divagando con el piano en los ensayos mientras estábamos grabando nuestro primer disco en nuestra sala y dijimos :»Si lo hacemos como un track fantasma?». En aquel momento estaba de moda, en la era del disco compacto, grabar un tema que no estaba en la lista. Finalmente ese tango si estuvo en el disco».
En el 2001 viajan a la Ciudad de Mar del Plata a tocar. En ese mismo año ingresó primero en la batería Juan Ignacio Rossi en lugar de Rodrigo, quien luego dejó la banda y tomó su lugar Pablo Martínez, y Facundo Amestoy hizo lo mismo en el bajo cuando Sergio decide retirarse de Mozambique.
A partir del cariño que nos tenemos mutuamente y la amistad que se sostiene en el tiempo, Facundo me describió su ingreso a la banda: «Sergio se quería ir de la banda, entonces me propone entrar en su lugar. Nos conocíamos de ser compañerxs en la Escuela Leopoldo Marechal y la verdad que no quería saber nada, porque recién había empezado a estudiar bajo eléctrico y entonces rechacé esa idea, pero a él no lo convencí. Nos juntamos un par de veces y me pasó las canciones y de a poco fui entrando al grupo. Incluso cuando salía alguna fecha me acompañaba y tocaba algunos temas porque eran muchos para aprender en tan poco tiempo. Ahí al toque fuimos a esa gira en la costa en la que participa Sergio. Todo ese momento fue muy loco, porque luego él falleció».
La grabación de un demo de una canción escrita por Sebastián Firpo con el nombre del programa de radio que escuchaba en su trabajo, «Basta de Todo» (se emitía por Radio Metro, con la conducción de Matías Martin), fue un nuevo paso para el grupo. El tema terminaría como cortina de ese programa por decisión del propio periodista que pasó la canción al aire por única vez y de manera excepcional, debido a que la emisora por política artística no transmitía temas en castellano. La gente inundó de llamados para que la vuelvan a pasar y gracias a ese acompañamiento, estuvo más de dos años consecutivos en la apertura del programa. Destacándose luego una versión particular que hicieron «De Bueyes«, banda conformada por algunxs integrantes de la Bersuit Vergarabat.

«El tema que pasaron en la radio no es la versión que luego saldría en el segundo disco. Era un demo hecho en una tarde y es la versión que en nuestra intimidad la que más nos gusta. Aún recuerdo que David fue a mí casa con el auto y me hizo subir y sintonizó la radio y escuchamos la canción. Fue algo muy emocionante para el grupo. Todo era una locura hermosa «, describió ese instante Hugo Bogarin.
En lo personal volví a cruzarme con la Mozambique en el 2002, cuando lxs entrevisté por primera vez, junto a Silvana Díaz, en el programa de televisión «El Último Eslabón» que salía por el canal Señal Oeste. Y al tiempo, a partir del 2004, siguieron las notas para el programa de radio «Aguafuertes Rockeras» que salía por FM Shopping, destacándose un programa en la que estuvieron juntxs algunxs integrantes con El Rastrillo, hablando de la música local y de lo que significó la masacre de Cromagnon para el circuito under.
A partir de ahí la comunicación fluida con lxs integrantes me mantenía al tanto de cada movimiento de grupo. Lo que también generó que asistiera a infinitos recitales, incluido uno en Ituzaingo donde de la nada misma me impactó en el pecho un huevo que viajó por el aire mezclándose con el reggae de Mozambique. Estar con la remera enchastrada no me impidió hacer la entrevista con ruido ambiente y el viejo grabador a cassette .Siempre cada tocata era un fiesta que dejaba anécdotas en los bolsillos para compartir en el programa de radio o en el diario ParaUd!.. Lo que generaba que cada charla tenía un cóctel de amistad ineludible.
La grabación del demo «Basta de Todo» los motivó para comenzar a grabar en la casa del guitarrista, lo que actualmente es D.R.C. Records. Comienza la semilla de lo que sería su segundo trabajo discográfico: «Sembrar».
El proceso creativo no fue fácil, graban 3 temas y no quedan conformes con el sonido. Tras varios frustrados intentos de grabación, aceptan que están en una etapa de transformación sonora. Y le ponen energía y sudor a las presentaciones en vivo, hasta que vuelvan a sentir que era el momento de entrar a un estudio de grabación. Adoptan como propio a Morena Bar, que estaba ubicado Bouchard y Alcorta y siguen rondando en los escenarios, lo que le da nuevos rasgos en su sonido.
En 2003 realizan en Moreno ciclos de reggae y también se presentan en vivo en el programa de la Rock & Pop » La de Dios». Al siguiente año tocan en el conurbano bonaerense, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en Mar del Plata, siendo Moreno el lugar de cierre del año con dos noches a sala llena en Terrafirme.
En 2005, Mozambique concentra sus fuerzas en el registro de su nuevo disco. Al mismo tiempo, la canción «Tranquilidad» escrita por Pablo Amoroso, ex integrante y uno de los fundadores, que al ser uno de los temas más cantados por el público y representativo de Mozambique (fue parte del primer disco Almas que Luchan), llega al puesto «Número 1» del ranking reggae del programa «La de Dios».
El grupo continuaba craneando su segundo trabajo discográfico. Teniendo en claro que los temas volverían a ser pensados como unidad sonora y como síntesis de lo vivido en los escenarios hasta ese momento.

Continuará…




MÁS HISTORIAS
Formación para el Trabajo, el Municipio convoca
El Municipio informó a los gremios que no hay plata y decreta otro ajuste en los salarios
Se inaugurará la 50° edición del Salón “25 de Mayo”