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Con la vista puesta en enero de 2027, el Municipio de Moreno busca cubrir las zonas declaradas desiertas en la licitación del transporte público. La división del distrito en cuatro áreas comerciales cambia la forma, pero no el fondo: la eliminación de una sola empresa dominante le da paso a cuatro monopolios locales sin competencia directa en los recorridos. Entre la exigencia de unidades 0km en 30 días y el despliegue de capital necesario, el espejo de la Empresa 216 en Morón revela los números de una inversión multimillonaria.


Moreno espera llenar sus zonas desiertas para que el transporte público comience a circular con una nueva impronta comercial a partir de enero de 2027. Sin embargo, la reestructuración impulsada por la gestión modifica un eje central del esquema: la oferta del servicio dividida en cuatro zonas (con una ya adjudicada) no elimina la lógica monopólica, sino que la fragmenta. Ya no habrá un único actor controlando la totalidad del distrito, pero cada empresa ganadora explotará de manera exclusiva su franja asignada. Traducido al usuario de a pie: cuatro monopolios territoriales donde la competencia entre recorridos sigue siendo inexistente.


Frente a las críticas, el oficialismo busca celebrar una victoria pírrica apoyándose en la renovación del parque automotor. El pliego establece que las unidades deben ser 0km, otorgando un plazo estricto de 30 días para cumplir con esta condición.


El parámetro de Morón: ¿cuánto cuesta renovar una flota?


Para dimensionar la magnitud de la inversión que exige este pliego, resulta clave observar lo ocurrido recientemente en el municipio vecino de Morón con la Empresa 216, la segunda compañía de colectivos más importante de la Provincia de Buenos Aires.


La 216 adquirió 57 unidades cero kilómetro: cinco con motor trasero, piso bajo y aire acondicionado destinadas a la línea 166 (que ingresa a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), mientras que las 52 restantes —con motor delantero— se destinaron a los recorridos provinciales y comunales. Todas las unidades, de marca Mercedes Benz (Grupo Prieto), cumplen con los requerimientos exigidos por el Ministerio de Transporte bonaerense: rampas de acceso para personas con discapacidad o movilidad reducida y cámaras de seguridad en el interior.


Estas especificaciones técnicas son exactamente las mismas que prevé el pliego de condiciones de Moreno. Sin embargo, el dato central radica en el aspecto financiero: la inversión total para la compra de esos 57 coches alcanzó los 60 mil millones de pesos, financiados a través de una línea de crédito del Banco Nación.


La utopía financiera de Vía Moreno


El volumen de capital desplegado en el distrito vecino permite transparentar los números reales que requeriría la empresa pública Vía Moreno si decidiera intervenir activamente en el sistema y no operar únicamente como un recurso de emergencia ante el llamado desierto de oferentes.


Si la firma creada hace algunas semanas, siendo el Estado el principal accionista, quisiera garantizar por cuenta propia la provisión o contando con un visionario protagonista del mundo privado, de los 193 coches que demandan las zonas 2, 3 y 4 del pliego final (actualmente abierto), necesitaría obtener una financiación superior a los 200 mil millones de pesos.


Una cifra astronómica que expone las barreras económico-financieras del proyecto local y deja al descubierto las dificultades de sostener una alternativa pública real frente a los grupos privados que pujan por quedarse con las cajas del transporte comunal.