Hace 20 años, volvía a transmitir en el dial 90.1 FM Moreno 90.1: Radio recuperada, una iniciativa impulsada por un grupo de comunicadores sociales, periodistas y militantes políticos que tuvimos la posibilidad legal de utilizar la frecuencia de esta histórica emisora del distrito, que había permanecido casi una década al aire y que constituyó una experiencia de autogestión e independencia que dejó huella en el territorio.
En 2006, quienes realizábamos periodismo independiente en Moreno sentimos que era el momento de tener un medio de comunicación propio donde desarrollar nuestra tarea. Esta idea fue impulsada por Jorge Lascalea durante las largas charlas que manteníamos en su casa. Él estaba convencido de que la forma de enfrentar el hostigamiento constante y las dificultades para realizar entrevistas a funcionarios municipales de la gestión de Andrés Arregui era, justamente, generar un medio alternativo e independiente. Entendimos que el grupo de compañerxs que formábamos parte del programa de radio Recorte Informativo y escribíamos en el Diario ParaUd! tenía que hablar con otras personas que realizaban tareas periodísticas en Moreno para pensar colectivamente la idea de un medio propio.

Así sucedió. Comenzamos a reunirnos los domingos en el local de la Asociación de Usuarios y Consumidores “En Defensa de sus Derechos”, ubicado en la calle Saavedra 81, a pocas cuadras del centro de la ciudad de Moreno.
La primera dificultad que apareció en la discusión fue la económica, debido a que la mayoría pertenecíamos a la clase trabajadora, ocupada y desocupada. Frente a esa limitación, comenzamos a pensar no en crear un medio de comunicación desde cero, sino en la posibilidad de recuperar la radio Frecuencia Modulada Moreno (FM Moreno).

Esta emisora había comenzado sus transmisiones en 1987. Surgió como parte de un movimiento de radios comunitarias en la Argentina, que se desarrolló a partir de la aparición de la tecnología de frecuencia modulada y permitió que muchas emisoras recuperaran la voz que había sido silenciada durante la última dictadura cívico-militar, eclesiástica y empresarial de nuestro país.
Entre 1999 y 2000, quien era titular de la frecuencia terminó alquilándola, por problemas económicos, a un local bailable del distrito. Hasta ese momento, la emisora había mantenido un perfil comunitario, plural e independiente, pese a los distintos intentos de la Municipalidad por comprarla y tomar su control. Finalmente, el gobierno municipal no pudo hacerlo porque la frecuencia fue adquirida por ese local bailable de Moreno, que la utilizó con fines comerciales. Para 2005, la radio prácticamente había dejado de existir, ya que sus nuevos dueños tampoco habían mantenido las instalaciones ni los equipos técnicos.

Comenzamos a mantener charlas y reuniones con Carlos Campion, titular de la frecuencia 90.1 MHz, reconocida legalmente por el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), quien acordó cederla legalmente para que ese grupo de comunicadorxs pudiera utilizarla.
No es casual, sino causal, que los periodistas y comunicadores que nos encontramos detrás de ese proyecto radial nos hayamos conocido en el calor de las luchas de las organizaciones sociales y comunitarias por encontrar canales de difusión alternativos para sus problemas cotidianos. Cada compañero y compañera, desde su lugar de trabajo y su pequeña trinchera comunicacional, fue aportando un granito de arena para romper el aislamiento que la comunicación empresarial y corporativa siempre parece dispuesta a crear. En este sentido, FM Moreno intentaría ser un medio radial capaz de explotar, a través de la comunicación, todo el potencial político y transformador de su pueblo.
La viabilidad de este proyecto comunicacional no estaba dada únicamente por contar con una frecuencia legal, sino también por la experiencia acumulada en la militancia comunicacional de quienes lo impulsábamos. Estábamos convencidxs de que esta experiencia no nos pertenecía, sino que era del pueblo y de lxs trabajadores de Moreno.
Junto a Leonardo Smerling, Martín Raffo, Gimena Fuertes, Gerardo Duré, Osvaldo Acosta, Alejandro Marín, Silvana Díaz, Damián Paredes, Rodrigo Pagalday y Rubén Bustamante, comenzamos a llevar adelante la idea de recuperar lo que FM Moreno 90.1 había sembrado. Sin dinero en los bolsillos, pero con una sólida convicción, empezamos a llevar nuestros viejos CD y, con una computadora antigua que nos habían regalado, los convertimos al formato MP3.
Contábamos con el acompañamiento de muchas personas y organizaciones que apoyaban esta iniciativa colectiva. La Asociación de Usuarios y Consumidores “En Defensa de sus Derechos” nos brindó un espacio en su local para instalar el primer estudio de esta nueva etapa de FM Moreno 90.1.

La gente de FM Tinkunaku 107.3 MHz, de José C. Paz, nos prestó un equipo de transmisión y una antena que nos permitían transmitir en un radio de cuatro cuadras, una exigencia de la Ley de Radiodifusión N.º 22.285, sancionada por la dictadura militar el 15 de septiembre de 1980.
Luego, a través de rifas, pizzas libres y un montón de iniciativas de autogestión, pudimos devolver el dinero que muchxs compañerxs habían aportado para este proyecto. Teníamos muchas deudas, pero pudimos resolverlas mediante la organización colectiva y comprendiendo que la radio no es solamente lo que se emite como mensaje desde un micrófono, sino que, principalmente, es un actor social. Esto nos permitió contar con el acompañamiento de la comunidad y sostener económicamente la emisora, pese a las enormes dificultades que eso representaba en aquellos días de 2006.
Aún recuerdo la infinita emoción que me generó recorrer la ciudad de Moreno en un automóvil junto a un grupo de compañerxs para verificar el alcance de la emisión de prueba de la radio. Finalmente, durante la primera semana de octubre, comenzamos a transmitir todos los días en la frecuencia modulada 90.1, con una programación que incluía los siguientes programas: Recorte Informativo, Latido Americano, Piquete de Radio, Presencia y Memoria y Aguafuertes Rockeras.

El día del inicio de las transmisiones, en el pequeño estudio de radio, ante nuestra mirada atenta y la de Jorge Lascalea, impulsor intelectual del proyecto, Rubén Bustamante expresó por los micrófonos el sentido colectivo de la iniciativa comunicacional:
“Esto era parte de un sueño de compañerxs que ahora es realidad, que es obligación y que significa responsabilidad. En las radios comunitarias, muchas veces lxs oyentes tienen la idea o la sensación de que se trata de algo precario. A nosotrxs nos faltan algunas cosas técnicas, pero estamos convencidxs y segurxs de que se puede tener una radio local siendo responsables, criteriosxs, honestxs y profesionales. Es decir, tomarlos a ustedes, que están del otro lado del dial, como sujetos y darles una radio de calidad. Demostrar que sí se puede hacer un medio en un partido tan sufrido y doliente como Moreno, pero con calidad, y que eso se traduzca en respeto. Y creo que eso lo tenemos”.

FM Moreno 90.1 no comenzó desde cero. Había una historia propia, construida durante muchos años por hombres y mujeres que le dieron cuerpo a esa radio. Entendíamos que obviar ese pasado habría sido un grave error para cualquier construcción colectiva.
Ya estábamos al aire. Ahora había que seguir dándole cuerpo a la idea inicial que nos había impulsado a generar este medio de comunicación morenense.
Continuará…




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