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El agua que queda quieta, el mosquito que encuentra dónde reproducirse y una comunidad que debe descacharrear. En esa cadena sanitaria puso el foco el secretario de Salud de General Rodríguez, Gustavo Tumino, al analizar la llegada de una temporada de lluvias que podría estar atravesada por un fenómeno climático de mayor intensidad y su posible impacto sobre la circulación del dengue.


Tumino evitó plantear un escenario de alarma y puso el acento en la prevención. El aumento de las precipitaciones puede generar más lugares de acumulación de agua y, con ello, condiciones favorables para la reproducción del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue.


La infraestructura hidráulica aparece como un componente previo a la discusión sanitaria. El funcionario señaló que General Rodríguez viene de años de déficit de obras y que el crecimiento poblacional incrementó las demandas. También cuestionó la paralización de obra pública nacional y mencionó específicamente la suspensión de la obra hidráulica del canal de Balbín, cuya función es drenar el agua de distintos barrios.


En contraste, destacó las obras de drenaje realizadas en sectores como Güemes y Altos del Oeste. La diferencia, explicó, puede no advertirse cuando la obra está terminada: llueve, se acumula agua, pero el drenaje permite que baje más rápidamente.


“Sin mosquito no hay dengue”


Cuando la conversación ingresó directamente en el dengue, Tumino resumió la estrategia sanitaria en una consigna conocida pero vigente:


“Sin mosquito no hay dengue«.


El razonamiento es sencillo. El mosquito es el vector que permite la transmisión del virus entre personas. Por eso, reducir su presencia implica reducir las posibilidades de circulación viral. Y el escenario climático que se aproxima puede favorecer esa reproducción.


El secretario de Salud explicó que, frente a una temporada más húmeda, General Rodríguez puede convertirse en un territorio propicio para la presencia del mosquito. El riesgo sanitario aparece especialmente ante el ingreso de una persona infectada desde otras zonas donde circula el virus: si existe el vector en el territorio, puede comenzar una circulación local.


Cero casos confirmados desde 2024


Tumino aportó un dato sobre la situación epidemiológica local: General Rodríguez no registra casos positivos confirmados de dengue desde 2024. Durante 2025, afirmó, no se registró ningún caso confirmado.


En lo que va de 2026 se analizaron entre seis y siete casos sospechosos por criterios clínicos, pero hasta el momento ninguno fue confirmado mediante los estudios correspondientes.


Para el funcionario, esa situación no puede atribuirse exclusivamente al azar. Las políticas preventivas tienen un papel en la reducción de la circulación del mosquito y, por lo tanto, del virus. La estrategia, explicó, funciona acumulando acciones.


Ovitrampas para encontrar al mosquito antes


Una de las herramientas que la Secretaría de Salud viene utilizando es la instalación de ovitrampas. El Municipio trabaja junto con el Instituto 188 en una red distribuida por distintos puntos del distrito. El objetivo es detectar dónde aparecen huevos o indicios de presencia del mosquito y, a partir de esa información, focalizar las acciones.


La lógica es territorial.


Una ovitrampa se controla semanalmente. Si no aparece actividad, se continúa monitoreando. Si en determinado barrio se detecta presencia, se intensifican allí las acciones de prevención y descacharreo.


Detectar dónde está el mosquito permite intervenir antes de que el problema se transforme en circulación viral.


A esa estrategia se suman las recorridas territoriales, la entrega de información y las acciones de descacharreo.


El patio también es política sanitaria


Tumino insistió en una cuestión que las campañas de dengue repiten cada temporada: la prevención no puede quedar exclusivamente en manos del Estado. Un recipiente, una cubierta, un tacho, una botella o cualquier objeto capaz de acumular agua puede convertirse en un lugar de reproducción del mosquito. Por eso pidió responsabilidad individual y comunitaria.


No se trata solamente de limpiar cuando llega una campaña sanitaria. El objetivo es evitar que existan pequeños reservorios de agua estancada durante los días suficientes para que el mosquito pueda reproducirse.


La prevención empieza en el territorio y, muchas veces, en el fondo de una casa.


Vacunarse: hay dosis disponibles


Tumino confirmó que el Municipio dispone de dosis y actualmente está aplicando la vacuna contra el dengue.


El punto de vacunación funciona en el espacio de promoción de la salud ubicado en el ingreso de la estación de General Rodríguez, sobre Bernardo de Irigoyen.


El secretario explicó que la estrategia de vacunación está dirigida a la población en la que la evidencia disponible demuestra eficacia y beneficio, particularmente entre los 15 y 59 años, de acuerdo con los criterios establecidos para la campaña provincial.


Pero puso especial énfasis en quienes ya tuvieron dengue.


La razón es epidemiológica: el virus tiene cuatro serotipos y una segunda infección con un serotipo diferente puede incrementar el riesgo de desarrollar dengue grave.


Por eso, identificar a quienes tuvieron una infección previa resulta especialmente importante dentro de la estrategia de vacunación.


¿Y si tuve síntomas pero nunca me hice el análisis?


La entrevista también permitió abordar una situación frecuente: personas que tuvieron síntomas compatibles con dengue pero nunca accedieron a una confirmación de laboratorio.


El Secretario de Salud de la gestión Mauro García, explicó que existen situaciones epidemiológicas en las que el diagnóstico puede establecerse por criterios clínicos y epidemiológicos, especialmente cuando la cantidad de casos vuelve impracticable confirmar cada uno mediante laboratorio.


En esos casos, las medidas sanitarias pueden aplicarse igualmente: aislamiento del paciente para evitar que sea picado por mosquitos, control del entorno y acciones de fumigación cuando corresponda. La cuestión no es solamente confirmar el diagnóstico. Es interrumpir la cadena de transmisión.


La vacuna está, el desafío es que la gente vaya


Tumino planteó una dificultad que excede al dengue: las bajas coberturas de vacunación.


Afirmó que General Rodríguez dispone de vacunas y que el Municipio realiza actividades territoriales para acercarlas a los barrios. El problema, según describió, no es actualmente la falta de dosis sino lograr que más personas concurran a vacunarse.

“Tenemos bajas tasas de vacunación”, reconoció y colocó parte de la responsabilidad en la pérdida de confianza o en la subestimación del valor de las vacunas.


Para Tumino, una vacuna no debería ser considerada un hecho menor. La atribución de valor a la ciencia y a las estrategias sanitarias forma parte, según planteó, de una responsabilidad colectiva.


Ciencia contra el ruido de las redes


En el cierre, el secretario de Salud apuntó contra la circulación de información sin sustento científico en redes sociales.


Su crítica no estuvo dirigida solamente a quienes cuestionan una vacuna determinada, sino a un fenómeno más amplio: la posibilidad de que una persona sin formación específica pueda instalar dudas sobre estrategias sanitarias respaldadas por años de investigación.


Tumino defendió el valor acumulado de la ciencia médica y sostuvo que el aumento de la expectativa y calidad de vida no es producto de la casualidad.


La discusión por el dengue, entonces, vuelve al principio.


Puede llover más. Puede haber más agua acumulada. Puede aumentar el hábitat disponible para el mosquito. Pero entre el fenómeno climático y una epidemia existen políticas de prevención, infraestructura, vigilancia epidemiológica y decisiones individuales.


En General Rodríguez, la Secretaría de Salud dice tener las herramientas en marcha.


Entrevista completa en Desalambrar Tv: