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La semana pasada la historia, el presente y el futuro se dieron cita en una noche memorable: la imposición del nombre «Héroes y Heroínas de Malvinas» para el Centro Educativo de Nivel Secundario (CENS) 461 que funciona en la Secundaria N°14 de Moreno Sur, barrio San Jorge.


Jornada de reflexión y acción, de reconocimiento y aprendizaje, la permanente búsqueda educativa, una apuesta pedagógica que recorre los barrios ofreciendo enseñanza para el ciclo 2026.



A la izquierda de la foto se encuentra Marta Arce, una mujer que vive en Moreno y participa de la imposición del nombre porque ella es Malvinas. Tenía 24 años al recibir el llamado y no dudó un segundo en alistarse para viajar a la zona de guerra. Como enfermera asumió el «deber» de asistir a los pibes que llegaban aL aeropuerto de Comodoro Rivadavia.



Por el peso que tenían los containers, el Hospital Reubicable, era riesgoso llevarlos a las Islas.




Marta nos brinda su tiempo porque«sigue luchando por Malvinas», probablemente la única causa nacional donde no haya grieta. Y en ese tiempo que no negocia el olvido, el conocimiento de beber la propuesta presencial de ver y escuchar «el trabajo y entrega de las mujeres que protagonizaron la defensa de nuestra tierra, identidades que durante años fueron invisibilizadas, casi por completo».



Su voz afable invita a sumergirnos en el momento histórico. Es deber soberano transmitir a las «nuevas generaciones de argentinos /as» las causas que explican que las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, son NUESTRAS.


«Las Malvinas estaban ahí antes que fuéramos nombrados continente americano, antes que fueran colonia española», así inicia la charla con Marta, que contextualiza el territorio, la política y el poder: «Es muy fácil mirar un mapa para entender que lo que reclamamos es indiscutible. Obviamente los intereses son geopolíticos, el cono de proyección sobre de la Antártida es fundamental, la riqueza de la zona. A veces se habla de la autodeterminación de los pueblos, pero en el último censo salió que solo un tercio de quienes habitan las Islas Malvinas es población fija, el resto son comerciantes. Pero bueno, hasta aquí se sostiene por la fuerza de los ingleses».


Marta propone mirar toda la intrusión pues no debe olvidarse que en ese cono se encuentran las Georgias y las Sándwich del Sur. «Es mayor la explotación que se ejerce sobre lo nuestro, por eso digo que Malvinas es una causa vigente hasta tanto no vuelva nuestra soberanía, hasta que no vuelva a flamear allí nuestra bandera».


«De las mujeres en el Hospital Reubicable de Fuerza aérea éramos 14 en total, trabajando por grupos que rotaban. Del Ejército eran instrumentadoras embarcadas en el Rompehielos Almirante Irizar adaptado como buque hospital. De la Marina Mercante hubo radio operadoras», describe Marta Arce al grupo de mujeres que intervino en el conflicto bélico.



«Cúrenme rápido que tengo que volver porque allá están mis compañeros» o «avísenle a mi familia que estoy vivo», dos pedidos, dos frases que Marta recuerda de «esos pibes colimbas» que llegaban al hospital. El vivir y morir por la patria guarda historias que deben ser contadas por aquellos y aquellas protagonistas de la guerra.


«La esencia de nuestra profesión de enfermeros es el cuidado de la persona y sobre todo el vulnerable. En ese momento el vulnerable era el soldado, el que combatiente», subraya Marta, la enfermera que recuerda con orgullo y honor lo vivido: «Cuando supimos que podíamos ir, hubiéramos querido estar en las islas, pero nos ubicamos en Comodoro Rivadavia, lo mas cerca posible para dar todo lo que sabíamos y ayudar en lo posible. Fue un honor haber estado con esos soldados jóvenes y valientes que pelearon en Malvinas».


¿Creés que Malvinas es un tema de agenda, que es mucho más que un territorio?


Probablemente no sea un tema de agenda política pero sí es un tema social y yo noto que hay convocatoria. Siempre tratamos de estar presente, y acá si puedo hablar también por los excombatientes varones porque los veo, los encuentro en muchos actos, en distintas instituciones, porque todos tenemos la misma conciencia que cada vez vamos siendo más grandes, que esta es una causa que da para largo. Quisiéramos que se resolviera mucho más rápidamente, pero la responsabilidad y las decisiones que haya que tomar más adelante será de los jóvenes pero, debo decirlo, tienen que escuchar los testimonios de lo que fue, lo que significó la guerra por la recuperación de las islas y todo este periodo silente, por llamarlo de alguna manera. Debemos hablar del valor que tiene la soberanía, debemos dar testimonio vivencial, no solamente leerlo en un libro de historia.


Las mujeres que ya no pueden invisibilizar recorren el país. En una frase simple pero extraordinaria, Marta resume la construcción fundante. «Así como las damas patricias, sostuvimos en Malvinas desde nuestro lugar, desde la telecomunicaciones, como instrumentadoras y enfermeras, en la asistencia directa de los heridos. No queremos ser más, pero tampoco menos»


Entrevista completa en Desalambrar Tv: