Por Pavla Ochoa /
La llegada de Walt Disney al rancho en Cascallares de Florencio Molina Campos no fue tan inocente como creímos por décadas. Era parte de una estrategia de política internacional del imperio yanki.
El viaje, no solo tuvo como destino a la Argentina, sino que también fue parte de la política exterior del gobierno de Estados Unidos: visitas a Brasil, Uruguay, Perú y Chile. En el medio del tour latinoamericano, el dibujante de animación se enteró de la muerte de su padre, Elías, por lo que decidió volver en barco al país del norte. Su equipo continuó con el itinerario marcado y visitó también Bolivia, Guatemala y México.
La visita a Moreno fue importante para que Florencio Molina Campos acepte colaborar con Disney en tres películas animadas del estudio de animación. Viajó a Estados Unidos para trabajar como asesor para la estética gauchesca, tanto en la vestimenta de los personajes, como de los paisajes. Y ahí, pudo ver en carne propia, el real objetivo imperialista de esa visita de Disney en su rancho: Los Estribos.

El primer cortometraje se llamó «Saludos, Amigos», ahí se puede ver a «El Gaucho Tribilín», así se lo conocía por estas tierras a Goofy, al que se lo ve asando carnes al aire libre tocando una guitarra bajo las estrellas junto a una fogata y su caballo.

Cuando observó por primera vez la proyección de este trabajo, Molina Campos se indignó porque lo que estaba en la pantalla no expresaba lo que había aportado desde su experiencia. Fue a la oficina de Disney, para convencerlo de los errores y solo encontró una posición no tan diplomática: «su aporte ya no era necesario».
La decisión estética era acorde a su misión diplomática: «representar la cultura latinoamericana a través de los ojos de Estados Unidos». Walt le dejó en claro a Florencio que la pincelada animada no era artística sino política.
La «Segunda Guerra Mundial» no había llegado a su fin, el triunfo Aliado era cada vez más palpable y Argentina había elegido ser «neutral», por lo que no era necesario seguir intentando generar puentes.
Solo se realizaron dos peliculas: Saludos, amigos y Los Tres Caballeros la cual incluyó además de Tribilín en la primera, a «El gauchito volador». En ambos trabajos, de la visión de Molina Campos, solo quedaron plasmados algunos detalles y paisajes.

El objetivo de hacer extractivismo cultural y expandir la visión del imperio norteamericano al mundo fue un éxito.
En 1954, la Casa Blanca nombró a Disney «Agente Especial en Contacto del FBI», siendo informante de ese organismo hasta su muerte en 1966.
La visita del dueño de los estudios de animación a Moreno, fue parte de una política directa de la Casa Blanca, bajo los lineamientos de una doctrina que tuvo distintas estrategias diplomáticas, de industria, cultural y bélicas para saquear países en nombre de la democracia. Como lo que sucedió el 3 de enero del 2026, cuando el ejército de Estados Unidos atacó a Venezuela, secuestró a su presidente Nicolás Maduro y a su esposa, que fueron trasladadxs a Nueva York, culpadxs por «Narcoterrorismo». Una vez más , el ataque yanki no ocurre por la «defensa de la democracia», sino justamente para que no la haya. El Imperio, está vez , no miente sobre su invasión y dice sin eufemismo: «queremos el petróleo de Venezuela». Aunque para justificar su intervención, activa la máquina de mentir para dominar América Latina.
En un contexto internacional en tensión, donde queda de manifiesto que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), son instituciones obsoletas en estos tiempos , dejando en claro al mundo que ya no cumplen su objetivo por el que fueron creadas, volver sobre esa visita de Disney a Moreno nos hace pensar y darnos cuenta que no hubo nada inocente en 1941 y tampoco en el 2026.
En el primer caso, fue el propio Florencio Molina Campos, que se dió cuenta del plan estratégico del imperialismo y renunció a seguir colaborando con el norteamericano.

Por eso, la simple historia que escuché a mis 10 años en ese museo que debe seguir abriendo sus puertas a la comunidad y a las escuelas del distrito, es primordial para entender una acción política internacional, que parecía inocente y lejos estaba de serlo. Esa acción directa del imperio yanki que ocurrió en Moreno, es un hilo de la historia que nos puede ayudar a leer la realidad internacional actual.




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