La Agencia colocó un pequeño cartel que anuncia atención solo con turnos debido al paro de trabajadores /as que pelean porque el trabajo no es ganancia.

Pero la medida de fuerza no es causa de los padeceres que golpean a jubiladas /os y sus familias. Se trata de los papeles, largos trámites y casi una sentencia que vulnera derechos. Pacientes oncológicos que deben contar con insumos y medicamentos para el tratamiento, casi paliativo, obtienen como respuesta que «aún no fue autorizado por el órgano central la aprobación». El tiempo corre, la frágil salud se esfuma y nadie con autoridad ofrece un rostro humano, ni hablar de la palabra presencial.

Claudia Nuñez y Sonia Odato están en la puerta de la Agencia PAMI Moreno para denunciar el abandono institucional, para agradecer a las redes solidarias que se conectan ante las desgarradoras emergencias, están allí desafiando el orden establecido que maltrata a sus madres, mujeres que aportaron y aportan a la obra social que poco tiene de humano y social:




MÁS HISTORIAS
La UNM, territorio de soluciones para las problemáticas locales
La Revolución Argentina en Moreno
«Sabemos que salir adelante siempre es más fácil cuando hay toda una comunidad que acompaña»