Tiempo dedicado. Un aporte económico entre vecinas /os. El deseo de vestir unos metros de la calle Victorica y llenarlo de ilusión para que el espíritu navideño tenga luz en un presente sombrío.
La razón es el sentimiento transmitido a los niños /as que encontraron el jueves a Papá Noel en la puerta de la casa de Susana que, junto a otras mujeres y dos hombres, trabajaron en la confección y puesta en escena de columnas de luz y pasacalles hechos con materiales reciclados. Entrega humana, comunitaria que recupera memoria y produce tantas risas, alegrías y sueños que merecen ser contados y percibidos:




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