El miércoles hubo pérdida o fuerte olor a gas (y no fue la única vez en el año). Quedan suspendidas las clases hasta que «infraestructura» se haga presente, encuentre la falla y resuelva, noticia que alcanzó su cumbre en la jornada de ayer. El quinto día hábil quedó trunco en la Primaria 81 porque a falta de olores a gas emergió el desborde de pozos.

Las lluvias podrían postergar el desagote, en caso que Consejo Escolar haya tomado registro de un inconveniente previsible y cursado la orden para que la empresa concurra al edificio del Plan Federal La Perla.
Si todo sale bien, si no se presenta alguna dificultad en cuestiones básicas que deberían estar garantizadas, el lunes próximo sonará la campana, el timbre, dando bienvenida a la «normalidad».




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