Hace 26 años, en Francisco Álvarez, surgía de la comunidad para la comunidad un espacio de expresión cultural y social que dejaría su huella en Moreno: El Galpón.
Ubicado en la intersección de la Ruta 7 con la calle Fray Mamerto Esquiú, a metros de la estación de trenes del ramal Moreno-Mercedes de la línea Sarmiento, ese lugar, que era utilizado como corralón de materiales de construcción, impulsó a un grupo de jóvenes de Álvarez a generar un espacio donde la cultura estuviera cerca de su pueblo y no a largas distancias, como ocurría en esos años.
El viejo galpón, al costado de las vías del tren, fue el lugar pensado para la iniciativa, que tenía como objetivo central que lxs vecinxs pudieran aprender a tocar un instrumento o un oficio, como herrería, albañilería, electricidad, entre otros, que les brindarían conocimientos para tener una salida laboral. Ese era el motor del lugar: un centro de reunión para la comunidad.

Al inicio se pensó en un espacio más amplio, que fuera social, deportivo y cultural, ya que en esos años no había un lugar en el pueblo que nucleara diferentes expresiones artísticas. El empuje y la frescura de lxs jóvenes generaron que la comunidad se contagiara de ese vértigo y que, el viernes 23 de septiembre de 1999, se reunieran con funcionarios municipales del gobierno de Mariano West.
En esa jornada, que arrancó a las 22 horas y terminó a las 3 horas del sábado, lxs funcionarixs y un numeroso grupo de personas vinculadas al quehacer cultural, que representaban al teatro, la pintura, el canto coral, la literatura, la música y el folklore, con el propósito de realizar el acto fundacional del proyecto “Complejo Cultural de Francisco Álvarez”, intercambiaron ideas y formas de llevar adelante el espacio. Se logró la aprobación del intendente West, quien no pudo estar presente en ese acto fundacional.
El acuerdo era que El Galpón iba a ser dividido en dos partes: una destinada al proyecto comunitario cultural y la otra para el funcionamiento de un pañol municipal.
El tiempo era veloz. Pasaban los meses y nada avanzaba del proyecto. El 15 de julio de 2000 se concretó la presentación pública del proyecto del grupo de trabajo que quería llevar adelante “El Galpón”.

La intención fue producir una muestra amplia de la mayor cantidad de actividades culturales y artísticas que se realizaban en Álvarez, con la participación de artistas de otras localidades. A primera hora de la tarde del día más frío de ese julio, pusieron calor y color, dejando abierta la puerta del Galpón a las expresiones artísticas y culturales provenientes del folklore nacional y latinoamericano.
La presencia de Palo Pandolfo, músico popular y parte fundamental del rock argentino con sus bandas “Don Cornelio y la Zona” y “Los Visitantes”, apadrinando el espacio, fue un momento emotivo. Luego siguieron la música y la fiesta en el lugar. La rueda ya estaba en movimiento.

Entendiendo la necesidad de cumplir los acuerdos institucionales, el 3 de agosto de ese mismo año se realizó una Asamblea General Extraordinaria, previa publicación en carteleras de instituciones y comercios de la localidad, con el fin de elegir las autoridades de la Comisión Directiva del Complejo Cultural Francisco Álvarez, conocido por lxs vecinos del pueblo como “El Galpón”.
En esa reunión se presentó la lista “Grupo de Trabajo”, cuyos integrantes fueron elegidos por unanimidad de lxs socixs y adherentes del centro cultural. El proceso eleccionario fue solicitado por el Departamento Ejecutivo de la Municipalidad de Moreno para evitar que el estado de acefalía en que se encontraba la institución llevara a la ejecución del artículo 2 del decreto que reconocía la disposición del galpón de Asunción y vías del ferrocarril para la creación del Complejo Cultural Francisco Álvarez.
Ese artículo establecía que, si no se cumplían los objetivos perseguidos por la asociación civil, el reconocimiento otorgado quedaba sin efecto.
Diferentes audiencias con el intendente Mariano West y la directora de Entidades Intermedias, Maricarmen Almada, contribuyeron a regularizar la situación. El reconocimiento municipal fue reafirmado y se encontraba en trámite el otorgamiento de la personería jurídica.
La Comisión Directiva de “El Galpón” finalmente quedó constituida de la siguiente manera:
Presidente: Rubén Gattero
Vicepresidente: Alejandro Reynoso
Secretario: Ariel Gallo
Prosecretario: Pascual Pulitano
Tesorera: Marina Pulitano
Protesorero: Gastón Bregoli
1.º Vocal Titular: Christian Pulitano
2.º Vocal Titular: Claudio Chaparro
1.º Vocal Suplente: Bernardo Zeissig
2.º Vocal Suplente: Fernando Rodríguez
Revisores de Cuentas Titulares: Fernando Bauer y Enrique Cabaleiro
Revisores de Cuentas Suplentes: Juan Mastroianni y Silvio Sattler.
La historia de El Galpón de Francisco Álvarez recién comenzaba y prometía dejar huella en la comunidad.

Continuará…




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