Pedro Camps conoce la política de Moreno desde adentro. Fue concejal, secretario del Honorable Concejo Deliberante e intendente interino. Hoy, desde el Frente Renovador que conduce Damián Contreras en el distrito, pone en discusión una de las preguntas centrales del peronismo: cómo reconstruir una identidad común después de años de fragmentación, disputas internas y derrotas.
Reivindica la historia como punto de partida y cuestiona las construcciones políticas que parecen comenzar de cero.
“Un pueblo que recuerda su historia sabe hacia dónde camina”, sostiene. Y ubica al peronismo frente a una contradicción: tiene una extensa tradición de concertación y búsqueda de justicia social, pero “está extraviado hace un tiempo”.
La unidad como horizonte
Para Camps, la salida pasa por recuperar una concepción común sin borrar las distintas identidades que conviven dentro del peronismo.
“El norte está muy claro: hacia la unidad. Fundamentalmente, a la unidad de proyecto, a la unidad de concepción”.
Desde el Frente Renovador, reivindica el trabajo que vienen realizando en Moreno y plantea una metodología basada en la construcción de puentes.
“Tenemos que encontrar metodologías de puentes y no divisiones ni profundizar grietas”.
La condición, advierte, es abandonar los intereses individuales: “Tenemos que dejar muchas veces los egos de lado para pasar a ser generosamente partícipes del nuevo proyecto nacional y popular”.
Cristina, Axel y Massa
Al momento de pensar quiénes deberían formar parte de esa construcción, Camps no excluye a los principales referentes del peronismo.
Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa aparecen, desde su mirada, como actores que deben participar de una eventual unidad.
Sobre Massa, destaca su preparación y experiencia política y lo define como “un gran elemento dentro de lo que significa esta unidad”.
La misma lógica aplica a Kicillof y Cristina: la construcción requiere incorporar a los distintos sectores y no profundizar las fracturas existentes.
“¿Qué pasó con nosotros?”
La autocrítica aparece como una condición previa. Frente a la pregunta sobre por qué la sociedad no responde hoy como en otras grandes crisis, Camps evita una comparación directa con 2001 y señala que el contexto es diferente.
Pero antes de buscar explicaciones afuera, plantea mirar hacia el propio peronismo.
“Lo primero que tenemos que preguntarnos nosotros y el peronismo es: ¿qué pasó con nosotros?”.
Para el dirigente, no alcanza con convocar a la movilización. Hay que construir una alternativa capaz de expresar el malestar social.
“Nosotros no tenemos que animar a salir, sino que tenemos que construir algo distinto para manifestarlo”.
Moreno y la adolescencia
La conversación baja luego al territorio y a una de las preocupaciones que Camps viene trabajando desde el Instituto Pensar Moreno: la situación de adolescentes y jóvenes.
El debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, sostiene, no debería desplazar la discusión sobre las condiciones familiares, educativas y sociales en las que se desarrolla la adolescencia.
“Hay componentes que tienen que ver con lo familiar, con lo educativo, pero fundamentalmente con el contexto social en que se desarrolla”.
Por eso plantea generar espacios donde los jóvenes puedan desarrollar pensamiento crítico.
“La tarea es encontrar un contenido de análisis, de pensamiento crítico en nuestros jóvenes, en nuestros adolescentes”.
Pedro Camps relaciona esta necesidad con los procesos políticos recientes y advierte sobre la formación de discursos cerrados entre las nuevas generaciones. Frente a eso, propone educación, reflexión y participación.
Asistencia, derechos y justicia social
Reconoce que la asistencia resulta necesaria frente a la situación actual, pero sostiene que no puede convertirse en el horizonte de las políticas públicas.
“El Estado te puede acompañar. El espíritu crítico lleva más tiempo, incluso hasta cuestionar aquellas políticas del Estado”.
En ese marco, reivindica la defensa de los derechos conquistados y menciona, entre otros, el presupuesto universitario, las políticas de discapacidad y la seguridad.
“La construcción es un camino”
Camps no presenta la unidad como una solución inmediata. La define como un proceso que exige abandonar posiciones individuales, recuperar la capacidad de diálogo y aceptar las diferencias.
La mirada vuelve así al comienzo de la entrevista: memoria, autocrítica y nuevas generaciones como condiciones para reconstruir una identidad política.
“La construcción es un camino. A veces, como dice Machado, se hace camino al andar. Pero necesitamos mirar para atrás también, constantemente”.




MÁS HISTORIAS
Zonas Frías: el golpe al bolsillo de millones de argentinos/as
Mariel, invitada de Máximo Kirchner al Congreso Educativo de La Cámpora
Transporte VIA Moreno: «Puede estar buena la idea pero no firmamos cheques en blanco»