EN EL PAÍS CERRARON 93 MIL COMERCIOS Y 45 MIL PYMES –

Desde el año 2020 hasta la fecha, la pandemia viene arrasando con las fuentes de trabajo e impactando en la economía. Una de las problemáticas menos habladas e invisibles. Salvador Femenía, presidente de la Unión de Comerciantes Empresarios y Profesionales (UCEP), integrante de CAME y FEBA, comenta sobre el estado actual del comercio en Moreno.

Teniendo ya más de un año y medio de experiencia, nos preguntamos ¿cuál es la actividad económica hoy en día? ¿cómo se recupera lo que se perdió y si se perdió algo hay chances de recuperarlo? A estas dudas, Salvador detalla que: “Los que no pueden recuperarse ya forman parte de una estadística, 93 mil comercios cerrados a nivel país, estadísticas propias de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa). Y más de 45 mil pymes. Evidentemente los que quedan son algunos sectores que tienen que ver con lo esencial, lo que no es esencial está muy complicado porque durante el año pasado y parte de este se llegó agotando capital de trabajo, agotando crédito, achicando márgenes, para en un momento decir ‘muevo el negocio, ¿qué muevo?’ cambio la plata, pero necesito mover la plata. Lo que queda hacia adelante no lo vemos claro porque no sabemos cómo termina esto.”

En abril de 2020 el Estado implementó el ATP (Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción) una ayuda de hasta el 50% del salario de los trabajadores formales, que empezó con 2,5 millones de beneficiarios y se cortó en diciembre. Luego el ATP fue reconvertido al Repro (Programa de Recuperación Productiva), con el objetivo de mantener una herramienta para sostener el empleo en sectores con dificultades económicas. Se destina a completar una parte del sueldo de los trabajadores de empresas que presentaron una variación interanual negativa en sus ingresos o, en caso de empresas de reciente constitución, una variación mensual negativa. Salvador Femenía respecto a estos programas señala: “En lugar del ATP ponen un REPRO porque saben que el REPRO es más difícil, yo sé que el filtro natural va a dejar un montón afuera, porque tenemos casos de pequeñas empresas que tienen formalmente todo bien, rechazado, rechazado… entraron 55 mil, en un universo de 800, 900 mil pymes”.

Aún los parámetros no son claros, hay pymes o comercios que se encuentran en una nebulosa ya que, los efectos de la cuarentena están pegando fuerte y aún no hay miras de un plan económico. “Cuando digo que no sé cómo vamos a salir de esto, cómo termina esto, es cuándo termina el efecto de esta pandemia en la actividad. Porque aparte de decir ‘mañana abrimos todo’, abrimos todo… pero el golpe residual, el golpe que se pegó una pyme, una micro pyme continúa… porque tiene compromisos pendientes, tiene cheques rechazados, tienen deudas con la AFIP, con la administración provincial, en este caso ARBA o cualquiera de cualquier provincia, con los municipios. Una mochila pesadísima, donde nosotros sentimos que en esta oportunidad, si bien fue un cierre más corto pero no sé cómo continuaremos, es como que el mensaje no dicho es “cerramos y arréglense”, señala Femenía.

Si hablamos de informalidad, Moreno es el claro ejemplo de readaptaciones de comercios. Locales que se dedicaban al rubro como lo es la venta de indumentaria hoy, son una verdulería. “En Moreno pasa mucho de eso, me hace acordar a las canchas de paddle, ahora son las verdulerías, por todos lados. Hay una explosión de verdulerías, ahí esa verdulería es un sector que no tributa nada. Es muy informal. Yo creo que en Moreno hay un gran desorden, tenemos para compararnos, Moreno tiene una gravedad especial con la forma que creció, con la violencia que se llenó de gente, no tengo nada en contra de la gente, ojalá que todos pudieran acceder a mínimos servicios. Primero que el municipio no puede dar respuesta a la velocidad con que vino la gente, no hay infraestructura y el comercio también. El comercio de años en Moreno nunca ha tenido planificación de cómo queremos que crezca el comercio, en qué sector y en qué barrios y de qué forma. Se quiere ordenar algo, yo se lo comenté a la Intendenta, no estoy muy de acuerdo a cómo se están cobrando las tasas porque si es un trabajo muy fuerte que salieron a buscar muchas empresas que nunca pagaban, bueno si los metés adentro la presión tiene que ser menor para que todos puedan de una forma empezar a regularizarse. Lo que le pasa a una micro pyme, a una pyme pequeña o una mediana es lo mismo que le pasa a una empresa grande, para abrir todos los días tengo que tener un horizonte a ver cómo sigo con el negocio y hoy no sabés, agravado por las consecuencias terribles de la pandemia. Es decir, cómo sobrevivo en cada día. Y lo más terrible es que la pyme, un tipo que tiene que cerrar un negocio como de 30 años, es peor que un desempleado, porque el empleado, el que tiene que vivir de un empleo, tiene que ir a presentarse al trabajo y por ahí lo consigue. El tipo que perdió todo después de tantos años ¿qué hace? ¿cómo arranca de vuelta?. Cuando esto pase no sé cómo vamos a salir, porque falta mucho y porque algunas cosas macro que se están haciendo, después de las elecciones van a impactar y muchísimo. No lo digo para tirarme contra nadie, no soy economista pero tengo algunos conocimientos. Estamos casi arriba de un cementerio, no sé cómo lo vamos a pagar. Hay que reformar todo, no se puede emparchar más”, remarca Salvador Femenía.

Por lo pronto, la pandemia y las restricciones continúan sumando negocios que cierran. Y la incertidumbre en las pymes y comercios sigue vigente por lo que vendrá a futuro.