Espacio Publicitario

publicidad
publicidad
publicidad

El líder del Frente Renovador recibió a André Janones, conocido como «el general de Lula», y a los estrategas de comunicación Chico Kertész y Rafael Marroquim. En plena interna del peronismo, el exministro de Economía busca tomar nota de la experiencia brasileña para construir una coalición capaz de enfrentar a Javier Milei.


La apuesta del líder del FR es conformar una coalición amplia, capaz de reunir a las distintas vertientes del justicialismo y sumar dirigentes provenientes de otras fuerzas políticas. La fórmula apunta a superar los límites de una construcción exclusivamente partidaria y ampliar la base electoral para disputar el próximo turno presidencial.


Pero la palabra unidad no resuelve por sí sola las diferencias que atraviesan al peronismo. La discusión también pasa por quién conduce, cómo se ordenan las candidaturas y qué programa puede ofrecer una alternativa política y económica al oficialismo.


En ese escenario, la experiencia de Lula aparece como una referencia: una construcción electoral que requirió acuerdos, articulación política y una estrategia de comunicación capaz de disputar el sentido común en una sociedad polarizada.


Brasil como espejo, Argentina como disputa


El encuentro permite leer un movimiento de Massa en dos direcciones. Por un lado, busca recuperar una experiencia regional que demostró capacidad para construir una mayoría electoral frente a una derecha consolidada. Por otro, vuelve a instalarse en la conversación sobre el futuro del peronismo y la arquitectura de una eventual candidatura opositora.


La presencia de Janones, Kertész y Marroquim aporta conocimiento específico sobre el trabajo digital y comunicacional, pero también remite a una pregunta política más amplia: cómo transformar el rechazo a determinadas medidas del Gobierno en una mayoría dispuesta a votar por una alternativa.


Massa ya transitó esa disputa en 2023. Ahora, mientras distintos sectores del peronismo ensayan sus propios movimientos, el líder del Frente Renovador vuelve a mirar hacia Brasil para tomar referencias y construir vínculos.


El desafío será convertir esas conversaciones en una estrategia común. Porque una coalición puede reunir dirigentes, equipos técnicos y especialistas en comunicación, pero necesita algo más para competir por el poder: acuerdos políticos, un programa reconocible y una conducción capaz de sostenerlos.