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La modificación tendrá un efecto visible sobre el paisaje: la superficie del espejo de agua, que actualmente ocupa unas 760 hectáreas, podría reducirse hasta aproximadamente 200 hectáreas.


Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires pone en marcha desde esta semana un operativo para reducir de manera gradual y controlada el nivel de agua del Dique Roggero. En palabras sencillas, se trata de bajar la cota de la presa para generar espacio disponible y contar con mayor capacidad de respuesta ante eventuales crecidas asociadas a las lluvias y al fenómeno climático El Niño.


La intervención fue anunciada por los organismos de gestión hídrica bonaerenses, que explicaron que las maniobras buscan optimizar la capacidad de regulación del sistema y mitigar los posibles impactos sobre las comunidades de la cuenca del río Reconquista.


El procedimiento prevé un descenso de aproximadamente 10 centímetros diarios como máximo
. En esta primera etapa, el nivel pasará de la cota actual de 18,68 a 17,25 metros, según la referencia IGN utilizada en el informe oficial. La operación demandaría al menos dos semanas, aunque los plazos dependerán de las condiciones meteorológicas y de las lluvias que se registren durante el operativo.


La modificación tendrá un efecto visible sobre el paisaje: la superficie del espejo de agua, que actualmente ocupa unas 760 hectáreas, podría reducirse hasta aproximadamente 200 hectáreas. Se trata de una variación temporal que permitirá generar un volumen de resguardo para amortiguar eventuales crecidas.


Una maniobra preventiva en la cuenca del Reconquista


La presa Ingeniero Roggero constituye una de las principales obras de regulación hídrica de la cuenca alta del río Reconquista. Construida en la década de 1970, integra un sistema de protección que también incluye las presas El Durazno e Ingeniero Marín, además de compuertas en la cuenca media y diez estaciones de bombeo en la cuenca inferior.


La infraestructura del Roggero cuenta con descargadores de fondo, orificios y vertederos que permiten administrar los volúmenes de agua acumulados y regular su descarga aguas abajo. Su función es retener excedentes hídricos durante lluvias intensas y liberarlos de manera diferida, para reducir el impacto de las crecidas.


Según la información oficial, las maniobras se realizarán en el marco del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático. La Provincia sostiene que el descenso controlado permitirá incrementar la capacidad de almacenamiento de la presa sin interrumpir el caudal ecológico de base que necesita el río Reconquista.


El operativo podría tener una segunda fase si la evolución de las condiciones meteorológicas así lo requiere.


La decisión, por lo tanto, no responde a una emergencia hídrica ya declarada, sino a una estrategia preventiva: bajar el nivel del agua antes de que eventuales lluvias intensas exijan una mayor capacidad de contención. El resultado dependerá, entre otros factores, de cómo evolucione el régimen de precipitaciones durante las próximas semanas.