Fueron esenciales durante la pandemia. Trabajaron, se capacitaron y continuaron prestando servicios en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega. Pero seis años después, las trabajadoras sociales que ingresaron a través de las becas continúan en situación de precarización laboral: cobran alrededor de $700.000, trabajan 30 horas semanales y no tienen aguinaldo ni aportes jubilatorios.
Por eso protestaron esta mañana frente al hospital, con una olla popular, para reclamar al Gobierno de la provincia de Buenos Aires una respuesta sobre su situación laboral.
“Supuestamente éramos héroes”
Patricia trabaja en el Servicio Social del hospital, en el área administrativa. Su recorrido comenzó con la beca Vacunate y ya lleva seis años bajo distintas modalidades.
“Vengo de la beca Vacunate. Ya van seis años, con promesas de que nos iban a pasar a otra beca, la de contingencia. Nosotros pasamos de beca Vacunate a beca Capacitación”, explicó.
Durante la pandemia fueron consideradas trabajadoras esenciales.
“Exacto. Esencial. Supuestamente éramos héroes”, recordó.
Después llegó la beca Capacitación, con la promesa de un nuevo paso hacia la beca Contingencia y, posteriormente, a una planta transitoria.
“La beca Contingencia nunca llegó. El año pasado nos dijeron desde el sindicato que estaba firmado por ley que nos iban a pasar a beca Contingencia porque supuestamente en 2027 nos iban a pasar a planta transitoria. Supuestamente no nos pasaron”, relató.
En enero de este año les comunicaron que el pase se produciría en septiembre. Agosto transcurrió sin novedades y la respuesta tampoco llegó.
“Estamos todos precarizados. Tenemos un sueldo de $700.000”, señaló.
Seis años sin aguinaldo ni aportes
Patricia explicó que las becas implican una jornada de 30 horas semanales y remarcó que las trabajadoras cumplen con sus tareas como cualquier otro trabajador del hospital.
“Hace seis años que estamos sin aguinaldo, no aportamos jubilación. Estamos en una edad en la que, si seguimos así, no nos vamos a poder jubilar estando trabajando”, sostuvo.
Y puso el foco en una paradoja: no es que las trabajadoras no quieran realizar aportes, sino que la modalidad de contratación se los impide.
“No es que no aportamos. Nosotros queremos aportar. Pero si no nos dan una jubilación, no podemos aportar. Entonces no nos podemos jubilar”, explicó.
“El servicio social recibe la misma precarización”
Claudia también trabaja en el Servicio Social y planteó que la precarización no se limita al salario.
“Claramente, aparte de la precarización, están las condiciones mismas en las que desarrollamos nuestro trabajo”, señaló.
El Servicio Social del hospital recibe cotidianamente a personas atravesadas por problemas económicos y sociales.
“Trabajar en el sistema de salud ya es complejo, sobre todo en el sistema de salud público y en un Servicio Social. Recibimos a personas que también vienen con la misma situación, la misma demanda, la precarización total”, describió.
Habló de familias que perdieron sus empleos y sus viviendas, personas que no tienen para comer y un crecimiento de las situaciones de calle.
“Estamos con estas contrataciones que no nos permiten jubilarnos, que no nos permiten tener un aguinaldo y que no nos permiten ni siquiera proyectar el mañana”, afirmó.
“El reconocimiento del derecho a un salario digno”
Claudia también cuestionó la situación que se abrió con los nuevos ingresos a la administración provincial. Según explicó, quienes ingresen actualmente lo harán directamente a planta.
“Celebramos que las personas que ingresen a trabajar lo hagan ya con una contratación coherente y como corresponde. Pero también quisiéramos que nos tengan en cuenta y tengan presente todo este tiempo, todo este recorrido”, sostuvo.
Y aclaró que la situación no alcanza solamente a las trabajadoras sociales.
“No solamente trabajadoras sociales. Cualquier persona nueva que vaya a trabajar y que ingrese a la Provincia va a entrar directamente a planta. La idea de no seguir con becas está perfecta, pero considero que hay una lista que precede a esta decisión”, planteó.
El reclamo, entonces, es que la nueva política de incorporación a planta también contemple a quienes llevan años trabajando bajo modalidades precarias.
“Nos sacaron un año, un año y medio de antigüedad”
Analía trabaja también en el Servicio Social y forma parte de las trabajadoras que ingresaron con la beca 2020.
“Hace seis años que estoy también. Nosotros somos de la beca 2020 y pasamos acá como en 2022. En realidad, nos sacaron un año, un año y medio de antigüedad”, explicó.
Su pedido apunta precisamente al reconocimiento de ese recorrido.
“Nosotros pedimos que vayan también por antigüedad, que no tomen a las personas de afuera. La lucha es entre todos, entre todes. Hay que salir a las calles y pelear por lo nuestro porque nos estamos, perdón por la expresión, cagando de hambre”, expresó.
“Con $700.000 llegás al día 10”
Romina trabaja en el Servicio Social y está a cargo del banco de drogas oncológico. Su respuesta permite dimensionar el impacto concreto del salario.
—Con $700.000, ¿hasta qué día llegás?
—Al 10 ya está.
Después quedan alrededor de veinte días de trabajo con el mismo ingreso y, según contó, una carga que no termina cuando finaliza la jornada.
“Tenés que venir a laburar acá cinco o seis horas, pero a la casa la cabeza no te termina de descansar nunca, porque estás pensando todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo”, relató.
El reclamo, dijo, también busca visibilizar una situación que considera ignorada.
“Es luchar, que nos vean, que existimos, que trabajamos, tener una respuesta como corresponde”, sostuvo.
El reclamo a los gremios
La protesta también abrió una crítica hacia las organizaciones sindicales.
—¿Los gremios qué hacen?
—Nada.
Romina contó que está afiliada a ATE y cuestionó situaciones que, según su experiencia, muestran diferencias entre quienes esperan desde hace años una regularización y personas vinculadas al ámbito sindical que acceden directamente a planta.
“Familiar de gente del sindicato que entra directo a planta. Voy y se lo planteo al gremio donde estoy afiliada”, relató.
Y cerró con una definición que explica esas situaciones:
“Son acuerdos políticos”.
Entrevista completa en Desalambrar Tv:




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