En gran número, feriantes, trabajadores /as de la economía popular llegaron a la puerta del Palacio. Un cordón policial custodiaba el ingreso, como un mensaje de bienvenida.

Luego de superar algunos obstáculos, el abogado de los /as feriantes, acompañado por un grupo representativo, logró dejar una nota donde queda expresado que del predio de la Ruta 23 no se van.

Para ellos /as, los /as feriantes, la «relocalización en Catonas y/o Cuartel V» es inadmisible. La defensa del trabajo para mil familias está fuera de negociación.

Las banderas y trapos pintados, como la marca la pertenencia, informan al poder municipal el sentir de defensa y resistencia:




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