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Un encuentro radial con Víctor Hugo Morales permitió a Máximo Kirchner recorrer pasado, presente y futuro, con una figura que vuelve a ocupar el centro de la escena política: Cristina Fernández de Kirchner.


El actual diputado nacional y dirigente de La Cámpora ratificó que, desde su espacio, consideran que Cristina debe ser candidata en 2027. Para fundamentar esa posición, apeló a las encuestas y sostuvo que continúan mostrando la “preponderancia” de la expresidenta.


El planteo aparece en un escenario en el que el peronismo discute liderazgos, estrategias y el modo en que llegará a la próxima elección presidencial.


“El año que viene va a ser un año que va a poner a nuestro país en un punto de inflexión. Tiene que decidir. Y si espera encontrar a un dirigente perfecto, se va a frustrar”, afirmó.


Kirchner sostuvo que la discusión no debería concentrarse en la búsqueda de un candidato ideal, sino en garantizar que los dirigentes puedan expresar electoralmente el respaldo que tienen.


“Es esencial que no se vea falseada la representatividad de los dirigentes”, sostuvo. Y, a partir de esa definición, fue directo: “Por eso queremos que Cristina sea candidata”.


Cristina y las encuestas


Máximo Kirchner sostuvo que, pese al paso del tiempo y a las restricciones que enfrenta la expresidenta, su nivel de respaldo continúa siendo significativo.


“No hay encuesta que no marque su preponderancia”, afirmó, al referirse a Cristina Fernández de Kirchner, y destacó que esa situación se mantiene “a pesar del ataque recibido durante años”, incluso después de once años desde que dejó la Presidencia.


En su argumentación también cuestionó las condiciones en las que la expresidenta desarrolla actualmente su actividad política y mencionó las restricciones vinculadas con las visitas que recibe.


Cristina “casi no expresa su opinión” y sus apariciones públicas se reducen, fundamentalmente, a los saludos desde el balcón hacia quienes se acercan a acompañarla.


“Imagínese con un trato más equilibrado y justo cuánto podría estar midiendo”, planteó Máximo.


El cuestionamiento a la interna


“Imaginen si no hubiera dentro del propio peronismo un boicot a la figura de Cristina y hubiera una decisión de que pudiera participar en las elecciones”, sostuvo.


Desde su perspectiva, la discusión debería resolverse mediante la participación electoral y no a partir de obstáculos internos que impidan la competencia.

Lanzó que «permitir la participación de Cristina abriría una instancia de competencia en la que, finalmente, serían los votantes quienes tendrían la última palabra».


“Iríamos a una disputa democrática de alto calibre para que los argentinos puedan decidir libremente”, afirmó.