El Policía Bonaerense Esteban Almirón en uso de su arma reglamentaria, en franco de servicio, descargó diez balazos sobre los cuerpos de Patricio «Patito» Cannepa (19 años) y Rodrigo Ochiuzzi (16 años).
Todo ocurrió cerca de la Comisaría de Catonas el 17 de febrero de 2017. El efectivo actuó en defensa propia de un supuesto intento de robo. Apuntó a la espalda de los pibes.
El fiscal Federico Soñora mantuvo una fuerte carátula contra el asesino que, aún exonerado de la fuerza, jamás perdió su libertad.
La Dra. Anahí Sanchetta asumió la defensa de los familiares del joven que falleció, Patricio Cannepa (su hija tiene hoy 8 años) y de Rodrigo quien quedó hemipléjico por las heridas recibidas.
En aquel tiempo había una política pública que asumía la defensa real de las víctimas, un programa que desapareció el pasado mes de diciembre. Sanchetta recibió la notificación del despido de la Secretaría de Derechos Humanos pero jamás pensó en dejar el caso.
El juicio oral contra el ex policía bonaerense Esteban Almirón comenzó la semana pasada en el Departamento Judicial de Mercedes. El gatillo fácil ejecutó a un joven y dejó a otro en sillas de ruedas.
En Catonas no hay olvido, quienes recuerdan a «Patito» esperan justicia.
Entrevista con la Dra. Anahí Sanchetta:




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