Es mujer, militante de izquierda, reconocida por su lucha en defensa de la Escuela Pública. María Rosa Álvarez tiene 52 años y como vecina del barrio Cuatro Vientos, integrante de la comunidad de la Primaria 39, ingresó a la sala de sesiones donde se debiera respirar democracia y respeto por las disidencias.
Justo en la convocatoria legislativa que tuvo como protagonistas a mujeres que cumplen un rol muy promocionado por el gobierno, Puntos Violetas, postas de recepción, escucha y orientación para aquellas mujeres que son víctima de violencia de género, se produjo un momento que no puede considerarse «contradicción». María Rosa, ubicada en el sector de la barra colmada por militantes de Puntos Violetas, intentó levantar unas fotos de la pésima comida que el Municipio entrega en las escuelas públicas. Recibió agresión verbal y física, maltrato institucional que no fue observado por la señora presidenta del cuerpo, Araceli Bellota quien suele decir conmovida que «no la obliguen a desalojar la sala (la barra) como se lo marca el reglamento».
«Me empezaron a empujar, apretar, pisar, codear, porque no quería que levanten las fotos de la comida que se entrega en las escuelas», manifestó a Desalambrar Tv.




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