Espacio Publicitario

publicidad
publicidad
publicidad


En julio se realizó la última mesa paritaria, cerrada por decreto, mientras los/as trabajadores/as municipales viven entre necesidades y urgencias. El gobierno de Mariel Fernández consolidó el ajuste salarial como una pieza de su modelo de éxito y crecimiento.


El oficialismo no puede descargar toda la responsabilidad en el ajuste de Milei. La política local comenzó a definirse en 2020, durante el primer año de gestión de La Capitana, y desde entonces el deterioro del poder adquisitivo integra el modelo de Moreno.


En lo que va del año, la recomposición salarial alcanzó el 15,3%, frente a una inflación acumulada del 23,6% hasta septiembre, una diferencia técnica de 8,3 puntos porcentuales, que en la vida cotidiana es mayor. Los salarios municipales corren detrás de los precios y las necesidades cotidianas quedan cada vez más lejos de los ingresos. Trabajadores /as en blanco, con sueldos de indigencia y pobreza, aquello que alertó años atrás Cristina Fernández de Kirchner.


Por eso impacta que la Intendenta recorra canales y medios de comunicación, con su campaña en marcha, hablando del endeudamiento que sufren las familias y los/as trabajadores/as. En su propio distrito, bajo su responsabilidad de gestión, se profundizó la caída del poder adquisitivo de la familia municipal. A ese cuadro se suma una particularidad política: creció la planta de personal y se amplió el organigrama jerárquico.


Las cuentas políticas cierran para Mariel Fernández. La economía, en cambio, se convirtió en un capítulo difícil de abordar para propios y extraños, incluso cuando los salarios básicos se ubican en niveles que rozan la línea de indigencia.


PDTA.: Hoy, a las 10 horas, habrá mesa paritaria. AjustATE.