El gobierno que asumió en diciembre de 2019 con el claro objetivo de enterrar el pasado, jubilando al pejotismo, proponía transparencia, el celoso uso de cada peso que corresponde al pueblo, a las comunidades. Al poco tiempo de andar, la gestión Mariel percibió que utilizando el pseudo argumento de la «alta burocratización del Estado» podía hacer todo rápido, a sola firma de secretarios /as, sin opiniones técnicas y un mínimo viso de legalidad, el modelo dejó de ser un «estado elefantíasico» para convertirse en un bazar con muchos elefantes. NO existe claridad en los actos públicos, la no explicación y nula información de las acciones de gobierno superan barreras y hacen historia.
RECIENTE MENTE
Tal vez el ejemplo de 2022 le haya servido como enseñanza. Cuando el Ejecutivo buscaba cerrar el acuerdo con el terrateniente Jorge Bellsola Ferrer por las ocho hectáreas donde se haría el Polideportivo de Cuartel V, envía en el expediente una tasación muy cuestionada por el Colegio de Martilleros. La escribanía, el Concejo Deliberante, debió vivir sesiones caídas y acuerdos al límite para aprobar un convenio que al día de la fecha, mayo de 2026, no está finalizado.
El doctor Federico Aliaga, en uso de sus facultades manejando el IDUAR, quedó en el ojo de la tormenta por los montos de tasación y el procedimiento. Si ese caso quedó problematizado, nada sucedió con otra tasación de ese mismo año (2022) y acuerdo importantísimo con el Club y Biblioteca Mariano Moreno. El HCD aprueba la ordenanza que tuvo como una de las protagonistas a la Secretaria de Economía Mariela Bien. El tema fue el remozado «perfeccionamiento» de la permuta entre el Municipio y el Club y Biblioteca Mariano Moreno, proyecto que no solo fue iniciado en la gestión Walter Festa sino que en las cuentas oficiales de la institución cultural y deportiva «hay videos de la toma de posesión de las tierras (adyacentes al country San Diego) para erigir la flamante sede». Acto oficial, 9 de julio de 2019:

Con la administración Festa el acuerdo era mano a mano porque las tasaciones oficiales, tanto de las hectáreas y calles, como el de la lonja en el Centro de Moreno, eran coincidentes.
Pero allí hay un aspecto singular, distintivo: el Club y Biblioteca Mariano Moreno, el 28 de diciembre de 2018, hace una reserva de compra de los derechos posesorios y litigiosos respecto del juicio de usucapión en trámite que llevaba adelante Adriana Mónica Burón, quien se presenta como poseedora de las hectáreas. Surge en las negociaciones llevadas a cabo por un escribano, un contador, un director financiero, un corredor inmobiliario, un productor de seguros y un abogado, todos miembros del club, que había que resolver la a situación de determinados lotes de titularidad registral de la Municipalidad de Moreno y las calles.
Aquella reserva (unos 50 mil dólares) queda sin efecto por decisión del Club el 16 de abril de 2019. Un mes después, el 23 de mayo, las autoridades del Mariano Moreno anuncian la firma con la Intendencia Festa (trazado de calles y lotes) y comparten la noticia en facebook: «Se cerró formalmente esta mañana la compra de 5,5 ha. pertenecientes a la Municipalidad de Moreno. Las mismas son parte del predio donde se construirá el nuevo Campo de Deportes. El acuerdo comprende la cesión al Municipio del sector central de la Sede Social, lindera con el fondo del Organismo, como forma de pago”.
El 9 de julio toma posesión del predio que será la nueva sede, acto en el que participa el Intendente y el Obispo.
En el medio quedó la denuncia de Adriana Burón contra el Club y Biblioteca Mariano Moreno por el «despojo de su tierra«. El reclamo millonario (en dólares) fue resuelto con posterioridad y no hay elementos a nuestro alcance para precisar el monto.
El 30 de junio de 2022, el HCD convalidó aquel acuerdo de Festa pero con una gran diferencia económica: el gobierno de Mariel le reconoció al Club y Biblioteca Mariano Moreno un valor de 341 millones de pesos por su inmueble de Moreno Centro y 170 millones de pesos por las tierras municipales (en conflicto judicial en ese momento) cercanas al Country San Diego (en este caso nadie discutió las tasaciones, como si ocurrió con el Polideportivo).

El pueblo morenense pagó tres cuotas consecutivas de casi 57 millones de pesos. El prestigioso Club aseguró la nueva sede y el gobierno de MF un espacio que se convertiría en la Dirección de Juventudes que conduce el hijo de la Intendenta, León Castro.
SIGUE EL PERFECCIONAMIENTO
El 27 de noviembre de 2025, en el cierre del año, el bloque «marielista» aprueba la «desafectación de calles internas del complejo urbanístico Club de Campo San Diego S.A», unos 78 mil metros cuadrados que compra el country. Una primera irregularidad queda a la vista en el articulado: se venden las calles sin contar con la tasación oficial.

La acción que no supone urgencia pero es deliberada, abona a la desconfianza por lo opaco al incumplir las más elementales normas que rigen las finanzas públicas. La Ordenanza Nº 7.430/25 que desafecta un conjunto de calles públicas linderas al Country San Diego y que totalizan 78.000m2, tiene un significado último: los /as frentistas de las manzanas conformadas por el conjunto de calles desafectadas, pasan a integrarse al Country, mediante la venta de las calles públicas que pasaron al dominio privado de esa icónica urbanización porque, como olvidar, en el Moreno empobrecido se incrusta uno de los barrios cerrados mas importantes de la Argentina, algo así como la coexistencia pacífica del primer y tercer mundo.
Se autorizó la venta de propiedad pública sin conocimiento del monto de la operación, incumpliendo un elemento esencial de esta clase de decisiones. Por otra parte, la imprecisión acerca de la aprobación del área competente del Municipio, supone delegar en un funcionario de menor rango la decisión de la conveniencia, en el supuesto de que este cumpla con el rigor legal de que la tasación mínima para la venta sea la proveniente del Banco Provincia o del Tribunal de Tasaciones provincial o por órgano municipal competente creado a tal fin (Decreto-Ley Nº 9.533/80). En cuyo caso, de ser bajo el arbitrio de esta última opción, resulta aún más oscura la decisión adoptada.
Nota al pie de este párrafo: dos fuentes, una pública y otra privada, refieren que hay «tasaciones hechas» pero que no pueden ser mencionadas siendo la operación – negocio algo de carácter e interés público.
Debe entrar en consideración la renta urbana extraordinaria, uno de los fenómenos más delicados de la intervención y generación de suelo urbano y que la falta de transparencia de las decisiones, suele operar de modo de favorecer la apropiación privada de tal beneficio extraordinario. Es decir, ¿cuál es el precio de los inmuebles frentistas a la calle pública, que luego de esta decisión pasaron a valorizarse, conforme los precios de mercado propios de esta urbanización privada, que se ubica entre los 10 countries más caros y exclusivos de la Argentina? El Municipio ¿absorbió o absorberá parte de esa riqueza extraordinaria generada, si se incluye algún factor de ajuste al valor del suelo de la calle, cualquiera sea el cálculo que resulte según los parámetros vigentes para su determinación?
Es de destacar que no hay referencias en los considerandos ni el articulado de la existencia del estudio del origen de las manzanas involucradas para determinar si no hay ningún impedimento legal vigente que afecte y condicione los derechos de todos los involucrados en esta operación.
La ordenanza reconoció que «se trata de una situación de hecho y que las calles a ceder se encuentran integradas al trazado interno de la urbanización por lo que la adecuación de la situación jurídica a la situación fáctica, conlleva la valorización de la calle considerando dicha realidad», algo que no se encuentra previsto en la medida, ni se reserva a ninguna autoridad observancia alguna a esta clase de apreciaciones que tienen por fin garantizar el interés general.
Lo solicitado por el Departamento Ejecutivo, aprobado con las manos del oficialismo en noviembre del año pasado, prevé que el «ingreso que se produzca por la venta de calles – tierra, será destinado a fortalecer el patrimonio público”, e indica expresamente «la realización de obras de infraestructura, equipamiento comunitario o mejoramiento urbano en el entorno urbano inmediato” al propio country.
Claramente, la decisión implica no prever ningún destino específico quedando habilitado el Ejecutivo para disponer ampliamente de los recursos resultantes. No obstante, resulta incomprensible el favorecimiento del propio country, al prever el destino de obras de equipamiento en sus proximidades, haciendo referencia equivocadamente a la Ley Nº .14.449 de Acceso al hábitat, cuyas definiciones y reservas son al efecto de la generación de suelo destinado a proyectos de urbanizaciones sociales y de regularización de barrios informales, no siendo el caso ya que se trata de una ampliación de una urbanización privada existente y de alto valor.
Entre los aspectos mas salientes de la operación, dada la larga tradición local de gestión del suelo urbano con fines sociales a partir de la creación del Instituto de Desarrollo Urbano, Ambiental y Regional (IDUAR) resulta incomprensible la total prescindencia de su intervención en la preservación del patrimonio municipal, en la generación de suelo urbano con fines sociales, ni en la garantización del equipamiento urbano resultante de la medida.
Si tomamos las calles y las llevamos al plano, nacen mucho mas que flores. El texto de la ordenanza «solo realiza una enunciación de calles a vender, sin precisiones de extensión, inicio y fin y por tanto, sin identificar el polígono y manzanas contempladas que pasan al dominio del country».
Una fuente especializada en cuestiones urbanísticas y desarrollos inmobiliarios, ofreció una opinión sobre este punto: «De la demarcación en el plano según las calles mencionadas, surge que se conforma un polígono completo con manzanas identificables y otro incompleto que se superpone con la conformación existente del country. Resulta admisible suponer que la delimitación de las calles mencionadas implica cerrar el acceso a reservas públicas de espacios verdes o por inaptitud hidráulica y por tanto no amanzanadas hoy existentes, lo que le permitiría al country aprovecharlas como espacio verde o para actividades deportivas en forma exclusiva, lo que deliberadamente queda oculto en la imprecisión de los límites de la venta que se autoriza».

Si la gestión Mariel nació, creció y se desarrolla contra ese Estado burocrático (siendo Estado), el proceso que lleva al análisis en el que participa un gran actor de poder, en todos los colores y círculos, nos conduce a observar con mayor detenimiento la pobreza de la ordenanza como una típica deformación de las burocracias patrimonialistas y oscuras. No se conocerá la razonabilidad económica de la operación hasta que se haya consumado.
La institución que consolidó aquella tierra deseada, la del acto del 9 de julio de 2019 en las cercanías del country San Diego, inicia el desprendimiento de su sede histórica.
El Club y Biblioteca Mariano Moreno pone en venta su patrimonio en ese punto geográfico que vivió un cambio extraordinario a partir de la construcción de los planes federales de vivienda. El pasado 20 de abril y en asamblea extraordinaria, se facultó al Presidente y a la Comisión Directiva, a la disposición (venta) del Campo de Deportes del Club, sito en calle Padre Fahy, entre San Luis y Beethoven.

Fuentes consultadas por este medio reconocieron (en off) que la Municipalidad de Moreno es la principal interesada en adquirir el gran predio y que hay voluntad de la institución en priorizarlo. En tiempos de menos recaudación, de ajuste mileísta que lleva al hambre, desocupación y pobreza, La Capitana cree estar en condiciones para quedarse con el Campo de Deportes del club. Y aquí entra otro actor privado que podría cerrar la cuadratura del círculo y PERFECCIONAR el gran TRÁMITE que se encuentra lejos de ser un problema matemático: el Country San Diego estudia adquirir lo que puso a la venta el Club y Biblioteca Mariano Moreno para luego ofrecerlo al Municipio de Moreno.
¿Por qué causas o motivos se haría la triangulación? Si el Municipio vendió calles y tierras al San Diego, ¿qué le impide comprar directamente? ¿Cuál es el precio de la tierra pública que compró el San Diego a la Municipalidad de Moreno y en qué valores tasó su predio el Club y Biblioteca Mariano Moreno?
Como el proceso es el «eterno perfeccionamiento», es posible imaginar un bello polo deportivo, tal vez con olas, porque el Sur también existe. Nadie querrá saber los detalles ausentes en o los expedientes que materializaron la conquista popular.
En un cierre temporal diremos, citando al maestro Alfredo Grande: «La realidad es compleja. Pero no complicada. La complicación es una estrategia del poder».




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