La comunicación oficial, desde el origen de la gestión, prescinde de explicaciones precisas y completas. El Estado municipal, a través de la famosa Secretaría de Servicios Públicos, notifica con una placa en Instagram que «el cementerio local contará con servicio de cremación». Gran noticia, todo un avance en mejorar las prestaciones de un servicio que carece de lugar y equipamiento en el único cementerio público que tiene el distrito.
Algunas versiones mal intencionadas han sugerido el «interés» en este proyecto de un legislador oficialista que quiere ampliar sus inversiones, vinculadas a la tierra y el ladrillo, que en este caso sería «diversificar» el mercado de actuación. Nada de eso es comprobable, por ahora.
Los indicios volcados en la nota periodística del periodista Rodrigo Solórzano (Semanario Actualidad), confirman la férrea voluntad política de NO ACLARAR NADA. Nadie habla, nadie responde y se comunica livianamente al habitante morenense que hay un «servicio de cremación». La investigación del colega conduce al Cementerio de Tres de Febrero,

Si hay un servicio debe legalmente existir un expediente, mostrando la secuencia, si hubo contratación directa, concurso de precios o llamado a licitación. A la vuelta está la escribanía legislativa que, a modo de herramienta, hará recordar que en diciembre de 2020 se aprobó la «emergencia edilicia en el Cementerio de Moreno» pero por el plazo de 12 meses. Lo firmado y acordado en 2026 estpa garantizado porque «sobran» manos en el HCD.
Pregunta simple, ¿la Intendenta firmó el acuerdo con la empresa privada que maneja el crematorio en Tres de Febrero o con la Intendencia de Tres de Febrero que conduce el libertario Diego Valenzuela que inauguró ese servicio, de última generación, en diciembre de 2025?

En Tres de Febrero militan y construyen aspiraciones de GOBERNAR dos altas funcionarias del Partido de Moreno: Lis Díaz, Secretaria de Desarrollo Comunitario, y Daiana Anadón, Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Nada indica que ellas hayan acercado la oferta, aunque está garantizado que nadie «ratifique ni rectifique» la hipótesis.

La Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM) en su artículo 53 establece: «El Concejo autorizará la prestación de los servicios públicos de ejecución directa del Departamento Ejecutivo o mediante organismos descentralizados, consorcios, cooperativas, convenios y acogimientos. Por mayoría absoluta del total de sus miembros el Concejo podrá otorgar concesiones a empresas privadas para la prestación de servicios públicos, con arreglo a lo dispuesto en el capítulo VII«.
Precisamente el Capítulo VII, de las Concesiones, artículo 230 (LOM) expresa «las municipalidades podrán otorgar a empresas privadas concesiones para la prestación de servicios públicos». Claramente la gestión Mariel Fernández está concesionando el servicio de «cremación», entonces vamos al artículo 231 que define un aspecto muy importante, el tiempo: «El término de las concesiones no será superior a treinta (30) años. Al vencimiento de este plazo, con acuerdo de las partes, podrán ser prorrogadas por sucesivos períodos de diez (10) años cuando el contrato original fuera de treinta y de un tercio del tiempo primitivamente convenido cuando la concesión haya sido otorgada por menos de treinta (30) años.
La Municipalidad expresará su consentimiento a la prórroga mediante el voto de la mayoría absoluta del Concejo, y nunca antes del año de la fecha de vencimiento de la concesión».
La política oficial basa su éxito en «el control de daños», conceptualizando ciertas noticias oficiales como un «potencial problema». Ahí pierde su cuaderno de bitácora donde está el «crematorio», una política pública que el gobierno actual pensó ni bien arrancó su mandato, y el Concejo Deliberante estudiaba el proyecto de ordenanza:
Estudio de redes y conclusión que solidifica el HACER porque «la gente está de acuerdo y lo avala». Esa precaria síntesis guarda reserva de una garantía: las firmas legales siempre están porque, como sucede en todos los expedientes, la opinión técnica es decorativa.
Escribe Solórzano la única contestación otorgada por una funcionaria de la Secretaría de Comunicación: «… el servicio es contratado por el municipio, se terceriza. Y el servicio no es para cremar un cuerpo recién fallecido, eso lo hacen las cocherías. Es para los que ya están o cuando haya pasado tiempo. Se cobra una tasa como todos los servicios que se prestan en el cementerio”.

De ser así, entonces el Cementerio de Moreno brindará al contribuyente el servicio de traslado hasta Tres de Febrero donde se procede a la cremación. ¿Estará incluida la urna estándar de madera o sale en una bolsita plástica?
En el año 2025 en el mismo capítulo de la Ordenanza Tributaria, la Tasa por cremación de restos fue de $182.713 pesos, pero la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, a cargo de María Giménez, NO PUBLICÓ un flyer ofreciendo el SERVICIO. En 2023 la Tasa se fijó en 40.000 pesos.
Equivale a decir que en los últimos cuatro años el aumento es del 515 por ciento. En el año 2022 esa Tasa NO EXISTÍA.
Otro vértice es la Ordenanza Fiscal, que define las tasas a cobrar, y no tiene la cremación y si el arrendamiento en el Artículo 265°: «El arrendamiento de nichos de ataúd se concederán, previo pago de la tarifa que establezca la Ordenanza Tributaria, por el término de cuatro (4) años, renovables por un año más, hasta un plazo máximo de diez (10) años, contando desde la fecha de su otorgamiento. Al vencimiento del último lapso se procederá a la desocupación para el traslado a tierra, cremación o traslado externo».
Notificada la familia del procedimiento, algo que se hará con antelación y el respetuoso resguardo, ¿allí el Cementerio de Moreno ofrecerá el «servicio tercerizado de cremación» con la empresa privada de Tres de Febrero? Si solo es una oferta, ¿por qué no informa al contribuyente de otras opciones para que él o ella resuelva a quien paga el servicio?
En el cementerio de Tres de Febrero, con quien habría acordado el Municipio de Moreno, el servicio tiene un costo de 300.000 pesos, dato brindado por fuentes muy calificadas en la materia, que informar otros valores del mercado y opciones que pueden adoptar los /as contribuyentes porque no es UNA OBLIGACIÓN contratar a la empresa SUGERIDA por el Municipio de Moreno:
1- En el Cementerio de Burzaco (partido de Almirante Brown) el servicio tiene un valor de 120.000 pesos.
2- En Morón, también en el cementerio público, el precio fijado es 200.000 pesos
3- En Luján (cementerio privado) el servicio tiene un costo de 290.000 pesos.
Nos comunicamos con el Crematorio de Tres de Febrero para conocer detalles del potencial acuerdo. La única respuesta obtenida tiene valor: «Te pasó el número del Cementerio de Moreno, allí se debe dirigir la gente para saber todo sobre el crematorio».
Servicio, negocio, principio y final. El Concejo Deliberante podrá esclarecer todas las dudas y así dar certezas a las comunidades. Dios bendiga esa labor.




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