El pueblo se está cagando de hambre y la dirigencia juega la partida electoral. Ramón «Machi» Cabrera pide hablar como dirigente social, cuadro político del Frente Argentino Revolucionario (FAR). Emprende su grito ante un silencio ensordecedor. En un tiempo donde es impensado «exigir alimentos frescos para las ollas» pero si «mejora en la calidad de fideos, arroz y polenta».
Cabrera habla de los pobres cada vez más pobres, de los barrios que tiemblan por la inseguridad o regulados por el poderoso narcomenudeo.
Reconoce haber votado por Alberto Fernández a quien le pide que se vaya, al tiempo que no ofrece dudas al exponer que la «única figura con capacidad de enfrentar la crisis es Cristina Fernández de Kirchner»




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