La Vicepresidenta de la Nación viajó a Rosario y participó de un oficio religioso en el que recordó a su padre, Eduardo Villarruel, un militar de destacada trayectoria que combatió en la guerra de Malvinas y que falleció a causa de complicaciones por Covid-19.
Como lo hace en cada viaje y estadía, Victoria Villarruel acepta hablar con la prensa y deja su impronta. Al ser consultada por los periodistas sobre las internas dentro del oficialismo fue categórica: «No participo del Gobierno», y en el desmarque reafirmó una cualidad ajena al mileísmo: «La convivencia en sociedad debe ser con respeto».
La ocasión hace a la oportunidad y la pregunta acerca de la conducta del Jefe de Gabinete, Manuel «Cascada» Adorni. La respuesta de Villarruel lleva su peso: «Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni».
Finalmente, la titular de la Cámara Alta prefirió no dar definiciones sobre el escenario electoral a largo plazo o una eventual candidatura para 2027. Antes de retirarse, recordó los lazos que la unen a la provincia de Santa Fe y concluyó que Rosario es, para ella, su «segunda casa».




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