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El intendente de La Plata, Julio Alak, defendió el nuevo sistema de contratación de cooperativas y aseguró que la protesta del viernes pasado frente al Palacio Municipal fue la reacción de sectores que buscan mantener un esquema de irregularidades financiado con recursos públicos.


En una conferencia de prensa realizada este martes, el jefe comunal puso el foco en la existencia de presuntos «ñoquis» y falsas cooperativas dentro del sistema que su gestión decidió modificar.


«Los grupos supuestamente políticos que cometen actos de violencia para que sus militantes cobren sueldos en carácter de ñoquis o como integrantes de falsas cooperativas no son políticos, son bandas parapolíticas», afirmó.


Según explicó, la Municipalidad detectó múltiples irregularidades durante la revisión de los contratos: personas fallecidas que seguían figurando en los listados, cooperativistas que también cobraban como empleados de la Legislatura o del Estado provincial, trabajadores con domicilio fuera de La Plata e incluso un integrante que, de acuerdo con la denuncia oficial, cumplía funciones en el Gobierno de Río Negro.


«No podíamos seguir dándole trabajo a gente de otros municipios y menos a personas que no trabajaban. Eran irregularidades que teníamos que purgar. No vamos a tolerar ni corrupción, ni violencia ni extorsión«, sostuvo Alak.


El intendente explicó que el nuevo esquema obliga a todas las cooperativas a participar de licitaciones públicas con precios verificables, reemplazando el sistema de contratación directa que, según denunció, permitió durante años que una sola entidad facturara cerca de 90 millones de pesos mensuales sin poder justificar entre 30 y 40 millones de esos recursos.


En ese marco, vinculó los incidentes registrados durante la movilización con la decisión de transparentar el sistema y sostuvo que el objetivo de su gestión es eliminar «el último gran bolsón de corrupción, de ineficacia municipal y de despilfarro de dinero» heredado de la administración anterior.


«Todo el ahorro que generemos va a ir a obras. No podemos derrochar dinero de la Municipalidad para ñoquis o falsas cooperativas. Estoy seguro de que los platenses quieren obras y no militantes políticos rentados», remarcó.


Respecto de los disturbios, el Municipio estimó que los daños ocasionados al patrimonio público superan los 43 millones de pesos. Alak calificó el ataque como un hecho «planificado y organizado» y destacó el accionar de la Policía Bonaerense, al señalar que «no hubo una sola persona reprimida», pese a que el operativo dejó seis efectivos heridos.