El crecimiento urbano por el índice de emergencia social, más el acompañamiento institucional que tiene en mente el ordenamiento, explica la ampliación de un basural a cielo abierto o el depósito final al que concurren los carreros que prestan sus servicios en una amplia zona que conecta Los Hornos con Villa Malaver. A metros de la base área no hay que mirar con lupa para detectar una franja destinada al cultivo sustentable pero que tiene un cordón de residuos que va comiendo la emblemática calle Portugal y Los Olmos.
Andrés Ferreyra es propietario de un campo que va perdiendo metros a medida que la basura llega religiosamente. En un video enviado a Desalambrar, relata que participó de encuentros con autoridades o representantes del gobierno que escucharon su EVIDENTE RECLAMO pero que muy lejos están de buscar algún tipo de solución




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