Todavía el sol no despuntaba cuando la máquina de gran porte, color amarillo, intentó virar hacia los puestos de la Feria Las Flores.

Quienes realizan guardia en ese núcleo de la economía popular salen a la ruta. Alarmas encendidas, el mensaje se distribuye en los grupos. Las familias que resisten el desalojo que impulsa el gobierno de Mariel Fernández pasan a la resistencia. Cuentan con asesoramiento legal, asignan tareas y funciones y pasan a la acción.

Desde antes del mediodía realizan el corte total de la Ruta 23. Están convencidos de sostener el gran piquete hasta que baje o llegue una autoridad municipal con competencia.




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