Cuando la palabra pierde lugar, la mediación es una quimera. Los conflictos guardan copias, no son exclusivos de este tiempo, pero hoy la fuerza gana, todos /as pierden.
No puede llevar a sus hijos /as a la escuela. Desde el 28 de marzo, donde intentó que una niña no golpee a su hija, en presencia de adultos que alentaron el ataque, según su palabra que fue ratificada en la Fiscalía N° 5, Regina vive entre sus muros y paredes. Su frontera es limitada, solo espera una perimetral y botón antipánico.
Historia real de nuestro Conurbano profundo… a metros de la gran autopista del Oeste:




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