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Cuando Mariel Fernández cerró el ciclo de privatización total del servicio de recolección de residuos (año 2020), el Sindicato de Camioneros se convirtió en un actor central de esa transformación. La conducción de Hugo Moyano rechazó la “municipalización”, acompañó la salida de la empresa Consorcio Trébol y retuvo la contratación de la mano de obra a través de la Cooperativa Gestionar Ltda. El esquema se extendió hasta 2032.


El segundo capítulo de las transformaciones impulsadas por la gestión municipal tiene como escenario el transporte público de pasajeros. Tres cámaras empresariales objetaron el pliego aprobado por el Concejo Deliberante y el Departamento Ejecutivo introdujo modificaciones sin responder al punto central de la discusión: la ecuación económico-financiera del servicio y su relación con el esquema de subsidios.


Desde el Municipio sostuvieron que esa responsabilidad corresponde al gobierno de Axel Kicillof. Ahora, sin embargo, emerge otro actor de peso: la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que expresó su “profunda preocupación” por la falta de respuestas del Municipio de Moreno frente al proceso de licitación del transporte público.


La advertencia alcanza directamente a más de 800 trabajadores de la actual operadora, La Perlita. El gremio conducido por Roberto Fernández señaló que, si la situación no se modifica, “el Municipio estará generando un escenario de creciente conflictividad que pone innecesariamente en riesgo la paz social”.


Un nuevo esquema de prestación


El pliego aprobado el mes de julio por el Concejo Deliberante y cuestionado por la UTA establece la división del partido de Moreno en tres zonas de operación. Cada área quedaría bajo la responsabilidad de una empresa diferente.


El objetivo declarado es mejorar la conexión de 125 barrios que actualmente presentan dificultades de cobertura y reorganizar la prestación del servicio a partir de una nueva distribución territorial.


El proyecto impulsado por Mariel Fernández contempla que los trabajadores actuales de La Perlita “conservarán su empleo”. También establece que las nuevas empresas prestadoras deberán absorber la planta de personal.


Sin embargo, la UTA sostiene que esa formulación no alcanza para garantizar la continuidad laboral. Según el gremio, el pliego no contiene una protección explícita de la antigüedad, los derechos adquiridos y las condiciones laborales de los trabajadores.



La disputa por la continuidad laboral


El planteo sindical introduce una tensión central en el proceso licitatorio. Mientras el Municipio presenta la reorganización como una transformación destinada a mejorar el servicio y ampliar la cobertura, la UTA advierte que el cambio de operador podría poner en riesgo la estabilidad de cientos de trabajadores.


La discusión no se limita, entonces, al diseño de las tres zonas ni a la cantidad de empresas que participarán de la prestación. También involucra el modo en que se garantizará la continuidad de los puestos de trabajo y el reconocimiento de la trayectoria laboral acumulada.


La experiencia de la recolección de residuos funciona como antecedente político. En aquel proceso, Camioneros tuvo un papel decisivo y logró conservar la contratación de la mano de obra mediante una cooperativa. En el transporte público, la UTA busca ahora evitar que la licitación avance sin una garantía laboral concreta.


El conflicto suma así una nueva dimensión a una licitación que ya había sido objetada por las cámaras empresariales. La ecuación económica y financiera, los subsidios, la cobertura territorial y el futuro de los trabajadores aparecen como los principales puntos de una disputa que todavía no encuentra una respuesta integral.


Mientras el Municipio atribuye al gobierno provincial la responsabilidad por el esquema de subsidios, la UTA reclama definiciones sobre el empleo. Y en el centro de la escena queda la gestión de Mariel Fernández, que deberá demostrar si el nuevo modelo de transporte puede sostenerse financieramente y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad laboral de quienes actualmente prestan el servicio.