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La fuga de gas expone varios puntos esenciales. Primero, la instalación y el responsable de la obra; luego, la empresa a cargo de los grandes garrafones que tiene la Escuela Primaria N° 21, ubicada en el barrio La Victoria. A la primera pregunta debe añadirse si el proveedor es una empresa o una cooperativa. Al segundo interrogante corresponde responder que es YPF la firma que la semana pasada manipuló las «chanchas de gas». Debe agregarse que días atrás se realizó la prueba de hermeticidad, la cual arrojó un resultado favorable; es decir, la instalación quedó calificada como apta para proveer gas a la cocina y a las estufas.


Sin embargo, esta mañana hubo pánico entre la comunidad escolar. A través de WhatsApp se informó a madres y padres que «no hubo explosión», pero sí un «fuerte estruendo ocasionado en una estufa». Surge la pregunta natural: ¿qué causó el estruendo para que inmediatamente se tuviera que evacuar la escuela y llamar a Bomberos, Defensa Civil y gasistas matriculados?


Tras cerrarse la llave principal, como marca el protocolo, las autoridades resolvieron que las clases continuaran con normalidad. No obstante, el próximo lunes no habrá actividades debido a que se realizará una nueva prueba de hermeticidad.


El equipo directivo admitió en su comunicado: «Comprendemos que un ruido de esta magnitud puede generar preocupación, pero queremos transmitirles tranquilidad: se actuó de manera inmediata, siguiendo los protocolos correspondientes y priorizando en todo momento la seguridad de nuestros estudiantes y de todo el personal».


El presente moderno y líquido tiende a esfumar a aquellas figuras responsables que otrora recibían manifestaciones legítimas en un organismo como el Consejo Escolar. La «normalidad es silenciosa» y segura «para las autoridades que habitan la galería».


Por su parte, las autoridades de la Primaria N° 21, al tiempo que admiten el estruendo en la estufa —insistiendo en que no se trató de una explosión—, pidieron que «ante información que circule por redes sociales, se recurra a los canales oficiales de la escuela para evitar confusiones o preocupaciones innecesarias».


NdR: la foto de portada corresponde al colega Rodrigo Solórzano, Semanario Actualidad