Las estafas virtuales son muy comunes hoy en día tras el aumento de la venta de productos en distintas plataformas virtuales. Luis Rondina, se ve envuelto en una estafa ocasionada por otras personas ajenas a él. “La idea es aclarar que yo no compro nada ni menos transfiero y que ni siquiera tengo cuenta en los bancos con los que esta persona se está manejando, usualmente es el supuesto Santander Río. El comprobante que le está mandando a todos es un comprobante editado por computadora, la mayoría de la gente vio los números borrosos, se pudo dar cuenta que era trucho pero bueno, en gran parte ya habían entregado las cosas” expresa Rondina a Desalambrar.

¿Qué fue lo que pasó?

– Esto empezó en mayo, cerca del 2 o 3 de mayo yo publico una computadora que tengo, me hablan de un Facebook que quieren comprármela, te paso el número de mi marido así arreglas con él. Me pasó el número, hablamos por WhatsApp. El hombre me pregunta si acepto transferencias y en base a eso me comenta que él vive lejos y se maneja con un remisero personal; si yo aceptaba la transferencia, me manda el remisero y cuando llega mi casa me manda por mensaje el comprobante de la transferencia que tenía con mi computadora así yo se la doy al remisero y, él se va. Yo no acepto esa propuesta porque quería esperar el dinero antes de entregar algo más a alguien que no conocía. Le digo que, si él puede transferir antes y yo iba a esperar la plata, de todas maneras, yo le paso algunas fotos de mi documento para que sepa donde vivo y también le pasé la parte de arriba del recibo de sueldo para que sepa donde trabajo que yo no lo voy a estafar. «Bueno, dale», me dice, «quédate tranquilo. Pásamelo». Habrá pasado media hora y me bloquea. Cuando me bloquea digo, “no se concretó nada», borro las cosas. El 5 de mayo se contacta conmigo la primera persona y en base de eso, hablando pude darme cuenta de lo que estaba pasando que el hombre este se hace pasar por mí, creo…, Facebook truchos con una foto mía que también agregó al WhatsApp para hablar con esta gente.

¿Qué otros problemas te generó?

La gente al no recibir el dinero trata de buscarme a mí por cualquier medio o las redes como fue Facebook, Messenger. Todo esto me generó problemas a mí porque la gente sabe dónde vivo, donde trabajo. Varias personas cayeron a mí casa, saben dónde trabajo. Y empieza a haber un problema de inseguridad, riesgo al salir de mi casa, al andar por la calle, ir al trabajo. La idea de esto es que la gente conozca esta historia, que no entreguen sus cosas tan fácilmente.

¿Hicieron las denuncias?

Se hicieron a partir de que me contacta la primera persona, se empiezan a hacer todas las denuncias, hicimos denuncias grupales porque fui juntando a toda la gente que fue estafada y después cada uno de nosotros hicimos denuncias individuales, yo hasta ahora a 3 o 4 fiscalías, tengo las IPP para que la gente se sume a esas denuncias. Por ahora no recibimos muchas respuestas de la policía. Agendaron todas las denuncias a todos, todo escrito, pero por otro lado esta gente es muy difícil encontrarla ya que usan todo trucho, los Facebook, los WhatsApp, las direcciones. Mandan Ubers reales a buscar las cosas porque en varios casos se les ha preguntado. La policía los ha seguido y eran Uber de verdad, pero, es difícil llegar a su residencia.

¿Qué te dijo la justicia? ¿Estás con abogados?

Por parte de la justicia realmente hasta el momento no tengo respuesta. Yo igualmente hice todo lo que tenía que hacer para mostrarle a la gente que fue estafada que yo no tengo nada que ver. Y la policía lo dejó todo asentado. En un principio pensé en poner abogados pero tampoco me dio indicios que se iba a resolver algo y no tengo economía para mantener un abogado al día con todo este tiempo que está pasando.

Llegamos al punto de llevarle casi ‘en plato’ a unas personas, le seguimos el juego en una venta que tenían con esta gente que fue estafada, que quisieron hablar de vuelta por un producto con mis datos. Fue ahí cuando la policía llamó a la fiscalía y mandaron a gente de la DDI. Pudimos seguirlos hasta donde el Uber entregó las cosas. Hubo dos personas detenidas, una de las personas estaba con otro acompañante más pero no pasaron un par de semanas que los liberaron por supuesta falta de evidencia, de prueba. Pero, si no fuera por que nosotros nos movimos como grupo no hubiera pasado nada. No sé si es la severidad del caso o qué,… pero la policía ni para rastrear un número, ni para seguir en facebook. No sé como se manejan ellos pero respuestas nada. Por eso lo hago público.