La institución de Nivel Inicial ubicada en barrio Guemes (al lado de la Primaria N° 66) no es la única en el distrito que sufre el impacto del temporal y la desidia. Las jornadas climáticas expusieron las falencias bien traducidas en baldes esparcidos en las zonas para contener las cataratas que se desprenden del techo. Las filtraciones tocaron un artefacto eléctrico y, para evitar electrificación de paredes, se cortó el suministro. En este viernes sin lluvia las trabajadoras cumplieron el horario establecido. Por orden de la Jefatura ningún niño /a debe entrar a la escuela. A la espera de las soluciones que son competencia directa del Consejo Escolar conducido por Josefina Díaz Ciarlo, personal auxiliar trabajó arduamente en pos de sacar el agua que queda en la cocina. Si los nubarrones se disipan y el sol aporta calor y luminosidad tal vez haya regreso a las aulas… aún cuando los puntos mínimos y básicos tengan ausente ya que la orden superior es bancar todos los parches.
DATO: el año pasado se habrían reparado las cubiertas, ¿quién hizo la obra y cuánto se pagó?




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