La vida de Marcela se rodea de grandes carolas, una cocina que alista la comida posible porque es escaso lo que obtiene para brindar una ayuda humana a quienes llegan al merendero Bichitos de Luz. «En estos días nos cuesta mucho, justo mi marido se quedó sin trabajo y soy el único sostén».
Consigue alimentos secos porque carne o pollo gritan ausente en el menú porque ninguna estructura estatal lo provee. «Cada vez viene más gente, más chicos que buscan la merienda y aveces no tengo para darles. Trato de conseguir algo, pido y pido pero no todos pueden ayudarte. A mí me gusta ayudar, era algo que siempre quería mi mamá, y no lo voy a dejar de hacer»:
Entrevista completa en Desalambrar Tv:




MÁS HISTORIAS
En Moreno más de cien mil familias se quedan sin la caja de comida
Charlas con Irma Dariozzi de Breccia (Parte II)
«Si Milei llega al 2027 significará que el campo popular no supo organizarse»