Ayer por la mañana, los cables que están en una caja sin tapa en el curso de 2° Cuarta hicieron contacto con el caño de una silla. Ocurrió cuando los alumnos /as ingresaban del recreo en la hora de Historia. Las palabras oficiales (de la escuela) «le dieron tranquilidad a madres y padres» porque la grave situación no pasó a mayores. El aula quedó con una faja de peligro, en acción preventiva hasta que los enviados del Consejo Escolar resuelven algo que no debió ocurrir Nunca.
Funcionarias /os que no funcionan. No es solo la gran inversión, algo previo y permanente: mantenimiento que combina con desidia produjo un «No fue nada, solo un chispazo eléctrico».
Es la misma escuela que en este año tuvo un desprendimiento del techo en horario escolar… sin lamentar víctimas.




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